Opinión
Opinión más reciente
28-02-2019
"Temible Hidra"
José Osvaldo Rondán

La Hidra de Lerna es una de las bestias fantásticas más pavorosas. Portentosa hija de la Equidna y el Tifón, padres de todos los monstruos, esta gigantesca serpiente, según la describe Ovidio, tenía la facultad de regenerar cada una de sus nueve cabezas venenosas.

Sólo Hércules se atrevió a enfrentarla como la segunda de sus 12 tareas impuestas. La proeza no fue fácil, tuvo que hacer uso de su divina fuerza, su ingenio, la gruesa de piel de otro monstruo (el León de Nemea, también hermano de la Hidra) y la asistencia de su sobrino Yolao.

Si hay algo genial en estos viejos cuentos, es la filosofía escondida de manera simbólica en cada uno de ellos. En la Grecia clásica, donde el ser humano era la medida de todas las cosas, los dioses, héroes y seres fantásticos son un buen transporte de reflexiones y sentimientos humanos.

El significado de la Hidra, guardando las debidas proporciones, es casi tan espantoso como su forma literal: es la insatisfacción, hoy más viva que el monstruo de nueve cabezas, de la antigua Lerna.

A cada capricho vencido, le surge uno nuevo ¿Por qué vivimos en un tiempo en el que la insatisfacción y la infelicidad se agudizan (estadísticamente comprobado) si existen mayores tecnologías y facilidades, laborales, domésticas, viales, comunicativas; una boyante industria enfocada a la diversión y el entretenimiento; una relativamente menor brecha cognitiva, adquisitiva y sanitaria?

Quizás precisamente esta vorágine evocada a la intención estricta de la felicidad y el entretenimiento fácil nos ha sobreexpuesto a visiones tan distorsionadas y alejadas de los importantes valores morales y estéticos, que nos hemos vuelto, sin notarlo, caprichosos.

Es el capricho, el antónimo de la meta porque nos presenta una elección fútil e infructífera, alejada del trazo de una meta que trae implícito un método, objetivos y trascendencia con la debida satisfacción del deber cumplido y el impulso a una ambición resuelta que nos dirige a buscar nuevas metas.

El capricho nos habla del perfil de un pésimo elector para sus batallas y ambiciones, aunque no significa que no invierta la misma (o hasta más) energía que el que busca sus metas.

Hércules tuvo que enfrentarse una sola vez a la Hidra, cortó algunas cabezas que se multiplicaron, hasta encontrar la única que no se regeneraba, la única que valía la pena, el resto las saturó con fuego.

En estos tiempos de bombardeos comerciales, noticias falsas, opiniones vagas pero ubicuas, ideas delgadas o robadas o ambas, lectura escasa, lenguaje pobre, entretenimiento sencillo, política complaciente, fórmulas fáciles pero efectivas en el cine, la música, la literatura y la plástica, es complicado advertir qué cabeza sí cortar.

Eduquemos el gusto, repensemos nuestros valores, reeditemos nuestras ambiciones. Pues la insatisfacción como la Hidra de Lerna es venenosa y puede llegar a ser mortal, de eso se enfermó Madame Bovary y luego se mató.

Comentarios
Más opiniones
"Tomás o la perfección del toreo"
"Y ahora resulta que se pelean por la fortuna de “El Chapo”"
"Internet para todos los mexicanos, ¿ahora sí?"
Mapa del sitio
© Todos los dererechos reservados quiero tv 2018
Este material cuenta con derechos de propiedad intelectual. De no existir previa autorización por escrito de quiero tv, Quiero Media S. A. de C. V., queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, distribución, venta, edición y cualquier otro uso de los contenidos (De manera descriptiva pero no limitativa, a los logotipos, diseños, contenido, texto, fotografías, audios, videos, etc.). Si desea hacer uso de cualquier contenido de quiero tv, por favor comuníquese a las Oficinas de quiero tv, al 28 74 18 00. Gracias.