
Durante la tarde de este martes el escritor mexicano José Agustín Ramírez Gómez recibió la extremaunción por parte de un sacerdote, ya que enfrenta una delicada situación de salud y aprovechó para despedirse de sus lectores.
A través de la cuenta de Facebook de su hijo, José Agustín Ramírez, se informó que el famoso escritor había sido visitado por un sacerdote para realizar la extremaunción, sacramento que consiste en la unción con óleo sagrado hecha por el sacerdote a los fieles que se hallan en peligro inminente de morir.
“La visita del padre José Luis, sacerdote católico/zapatista, viejo amigo de mi padre y fiel a la teología de la liberación, tras cuya unción de los enfermos, mi padre ha dicho: ‘Con esto ya mi trabajo aquí se va terminando'”, escribió.
Asimismo, agradeció todo el amor, apoyo y las palabras de aliento que han recibido desde que se informó que su salud iba empeorando. Informó que el escritor permanece en cama.
”Quisiera agregar que gracias a todo el amor, solidaridad y oraciones de tod@s sus lectores, familia y amig@s, así como el cuidado de mi madre y hermanos, mi papá ha estado bastante mejor y + tranquilo, 1001 gracias a tod@s, si bien sigue en cama y la emergencia no termina, y sin duda José Agustín está un escalón más cerca del cielo, abrazos a tod@s, feliz 2024″, escribió su hijo.

La última vez que se le vio en público a José Agustín fue en la presentación de la reedición de cinco de sus libros por parte de Penguin Random House en Cuautla, donde vida, novelas emblemáticas con nuevas portadas realizadas por el artista y diseñador Pedro Friedeberg.
Desde el pasado 30 de diciembre de 2023, el estado de salud del escritor José Agustín es delicado.
El escritor de 79 años es considerado uno de los narradores más emblemáticos de su generación, esa que Margo Glantz llamó Generación de “La Onda”.
José Agustín escribió su primer novela a los 19 años, se tituló “La Tumba”. También es autor de los libros “Ciudades Desiertas”, “De Perfil” y “Se está haciendo tarde”.
En 2012, tras una presentación en Puebla, los jóvenes lectores subieron al templete a pedirle autógrafos, fue tal la presión que José Agustín sufrió una caída de tres metros, se rompió el cráneo y dos costillas.
