El exdiplomático Andrés Roemer Slomianski reveló en una entrevista que dejó México y se trasladó a Israel hace tres años tras oír que sería arrestado.
Roemer actualmente enfrenta cargos legales en México por abuso sexual y violación. En abril de este año, las autoridades de ambos países llegaron a un acuerdo para su extradición.
Debido a las restricciones legales que enfrenta en Israel, Roemer describió su situación como vivir “muerto en vida”.
“No puedo alquilar un departamento, abrir una cuenta bancaria, ni obtener un seguro social, he tenido que renovar mis visas de turista”, explicó en la entrevista.
Asimismo, mencionó que solicitó empleo en tres universidades en Tel-Aviv, pero fue rechazado, y que también ha intentado trabajar como guía turístico: “No estoy de vacaciones ni disfrutando”.
“Ser acusado de violador es una marca que te persigue por el resto de tu vida. Es una sombra que te destruye”, añadió.
Roemer insistió en que su caso presenta irregularidades y acusó a las autoridades mexicanas de actuar de “una manera muy extraña”.
“Estoy seguro de que no huí de la justicia, sino de la injusticia (…) estaba previniendo que destruyeran lo que ya habían destruido”, declaró.
Comentó que se sostiene económicamente gracias al apoyo de un amigo “que no tiene mucho dinero” y de sus ahorros.
“Vendí mi coche, vendí dos relojes que tenía. No soy ningún santo. No soy una persona perfecta ni nadie lo es, pero hablo por mí mismo y asumo mucha responsabilidad. No soy una víctima, mucho menos, pero he sufrido muchas cosas inmerecidas”, concluyó.