“El español, lenguaje de países modestos, países en desarrollo, de pobres y migrantes”.
Estas fueron las palabras de un director cuyo trabajo ha sido multinominado a los máximos premios de la academia, los Premios Oscar, en su edición 2025.
Para sorpresa, o no, de muchos, “Emilia Pérez” ha liderado contra todo pronóstico, los máximos premios del cine. Una película francesa, hablada en idioma español, y la cual transmite los problemas que le duelen a México en toda su médula espinal: la delincuencia, las desapariciones, la corrupción y por supuesto, temas de narcotráfico como cereza del pastel.
Al director Jacques Audiard, no le bastó señalar que nuestro país fue de su poco interés para estudiar, siendo que estaba trabajando en un proyecto situado con todas las letras en “México”.
La lengua, los colores y todo un continente nos une. Pues bien, el director debió saber que quienes hablamos el español como lengua nativa, conformamos el segundo grupo más numeroso del mundo, sólo después del mandarín. A más de 550 millones de personas nos dijo migrantes, subdesarrollados y pobres, todo por una lengua histórica como el español.
Países como México, España, Colombia, Argentina y Perú lideramos como las naciones con más hablantes del idioma, donde probablemente no podamos ser catalogados primer mundo, sin embargo, hay algo que construye la historia, la cultura, y algo que la marca: las perspectivas desde ámbitos artísticos como lo es el cine.
Falsas disculpas obtuvimos por parte de este director. Pero su perspectiva no nos priva de la fuerza, valía y poder nacional que nos da hablar un “lenguaje modesto, de país en desarrollo, de pobres y migrantes”.