El 05 de febrero México conmemora la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 1917, por el entonces presidente Venustiano Carranza, quien al presentar el proyecto de la Carta Magna, en su discurso decía que esta máxima norma lo que debía garantizar era la libertad humana en completa armonía entre los derechos individuales y el ejercicio de gobierno alejado de la tiranía.
Aunque ha sido objeto de múltiples reformas en los 108 años en los que ha estado vigente nuestra Constitución, no deja de ser la principal carta de las y los ciudadanos para que el Poder Ejecutivo cumpla con su función de proteger, respetar y crear condiciones para que las y los mexicanos podamos vivir en libertad, en paz y con acceso a la educación, al trabajo, a la salud, a la vivienda digna, entre otros.
En la coyuntura internacional, en estos días en los que tal vez el nombre más pronunciado con temor sea el de Trump, el orgullo mexicano nos debe remitir a la Constitución y recordarnos que debemos seguir construyendo un país próspero y pacífico para que las familias tengan un mejor lugar para vivir, para que puedan conquistar sus sueños sin necesidad de migrar a otro país con el temor de no poder salir a la calle porque pueden ser deportados.
En el acto conmemorativo de la promulgación de la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum recordó que esta Carta Magna establece que la “soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste”.
En referencia a este Artículo 39 de la máxima norma mexicana, la presidenta aseguró que seguirá defendiendo la soberanía de México, defendiendo a la patria y a los migrantes.
Lo que no se vale, es jugar con retórica y contradecir los dichos con los hechos siguiendo el estilo de gobierno de la 4T, pues la verdadera defensa del pueblo debe ser justamente respetando a la Constitución, respetando a las y los mexicanos fomentando un desarrollo óptimo para todas y todos.
El temor que sienten hoy nuestros connacionales en Estados Unidos de salir a la calle y ser deportados, es el mismo temor en muchos rincones de México en donde las familias sienten miedo de salir a la calle y perder, no solo una oportunidad laboral, sino la vida misma.
El proyecto político que se ha construido desde Movimiento Ciudadano es justamente, construir desde lo local, mejores comunidades, donde la gente sienta que sus derechos plasmados en la Constitución se respetan porque sus hijos pueden ir a la escuela, tienen alimento en la mesa y oportunidades de crecimiento, no solo laboral, sino personales.
Desde el Gobierno de Guadalajara, la visión de nuestra presidenta Verónica Delgadillo, es construir junto con las y los tapatíos la ciudad que te cuida, porque si bien todos queremos que se respeten nuestros derechos, también debemos contribuir desde casa a crear ambientes armónicos, a que la paz reine en nuestro hogar para que de esta manera, tengamos también colonias donde la convivencia social fluya.
Al recordar que somos un país libre, soberano y rico en muchos aspectos, debemos comprometernos también a ser promotores del desarrollo y que podamos alcanzar ese sueño de tener un México próspero, pero sobretodo en paz.