Este día, en la Ciudad de México el titular de la Fiscalía General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, deberá aparecer en la rueda de prensa mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum para presentar el informe prometido sobre el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán. Y a las 10:30 de la mañana, la misma Fiscalía convoca a una conferencia de prensa que se transmitirá por su canal oficial en la red social YouTube; se presume, en un ejercicio de lógica, que es sobre el mismo tema.
Mientras tanto, en el Congreso de Jalisco, a partir de las 11:00 de la mañana están citados los integrantes del gabinete de seguridad del gobierno de Jalisco, principalmente el titular de la Fiscalía del Estado, Salvador González de los Santos, el secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández, y el coordinador estratégico de Seguridad, Roberto Alarcón. Esto fue decidido por los diputados locales, que cuestionarán a los funcionarios sobre lo que se sabe del caso Teuchitlán.
¿Pero será este 19 de marzo el día de las definiciones sobre el tema? Difícilmente, por no decir imposible.
Hay varias consideraciones a tener en cuenta.
Lo primero y más evidente es que el fiscal federal Alejandro Gertz, poco o nada pudo haber avanzado o averiguado en el plazo de una semana. Por más testimonios que pudieran haber reunido los investigadores de la FGR, no se puede avanzar en el análisis de pruebas de las evidencias más importantes con las que cuentan: restos humanos calcinados.
Los pares de zapatos, mochilas, cobijas y prendas de vestir encontradas en el bodegón del Rancho Izaguirre, todas fotografiadas y compartidas en un sitio web para que los familiares de desaparecidos intenten identificarlas, no forman parte por ahora de un informe pericial. Antes, tendrían que corroborar con cada familiar que indique que sí la reconoce como propiedad de un desaparecido.
De Gertz, entonces, se pueden esperar supuestos como líneas de investigación y anuncios de colaboración con las autoridades de Jalisco, tal como ya lo adelantó la mañana de este martes 18 de marzo el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, después de haber estado en la reunión del gabinete de seguridad federal, invitado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
De lo que declaren funcionarios estatales en el Congreso de Jalisco tampoco se puede esperar más. De hecho, al ser el caso Teuchitlán parte de un proceso de investigación judicial abierto, los funcionarios están obligados a guardar silencio.
Lo único aportado como nueva información y publicado en los medios convencionales, atribuye como fuente de información a la Fiscalía del Estado de Jalisco y es que se sospecha que un individuo de nombre Gonzalo Mendoza Gaytán, apodado “El Sapo” y también “El 90”, es el responsable de la administración del rancho en Teuchitlán y encargado de “entrenar” a los jóvenes privados de su libertad para sumarlos al crimen organizado.
Todo lo demás, son preguntas sin respuesta.