El presidente de la Concacaf, Victor Montagliani, restó importancia este jueves a las preocupaciones sobre el impacto de un endurecimiento en la política migratoria de Estados Unidos en el Mundial de 2026, tras una serie de incidentes recientes en los que visitantes extranjeros han sido detenidos o deportados al intentar ingresar al país.
Montagliani, quien también es vicepresidente de la FIFA, dijo a la AFP que confiaba en que cualquier problema relacionado con las políticas fronterizas de Estados Unidos, coorganizador del Mundial con Canadá y México, se resolvería a tiempo para el máximo torneo de fútbol en el que competirán por primera vez 48 selecciones el próximo año.
El directivo reconoció que las preocupaciones derivadas por los casos recientes en la frontera, que han incluido a ciudadanos de países como Francia, Alemania y Reino Unido, son comprensibles.
“Es algo natural. Incluso durante el último Mundial en Catar, amigos míos me llamaban preocupados y me decían: ‘Oye, me preocupa ir allí por el motivo que sea’. Y al final, todo estuvo bien”, declaró Montagliani a la AFP al margen de una conferencia sobre negocios deportivos en Los Ángeles.
“Tengo plena confianza en que, cuando llegue el momento, ya sea para los equipos participantes o sus aficionados, habrá un mecanismo para resolver cualquier situación”, agregó.
“El tiempo juega a nuestro favor. Entiendo las políticas de la administración [del presidente Donald Trump]. Pero confío en que cuando lleguemos al punto al que tenemos que llegar, dentro de 16 meses, estaremos bien”, concluyó Montagliani.