Para muchos, la política es un deporte de alto riesgo, pero para quienes participamos en él, lo hacemos con gusto y diría que, hasta con vocación, porque aunque parezca un ejercicio frío, debe sustentarse en ciertos valores que permitan que los proyectos prosperen, uno de ellos la generosidad.
Wiston Churchill decía que se necesita coraje para levantarse y hablar, pero también para sentarse y escuchar. El diálogo siempre ha sido la mejor vía para la solución de conflictos; el consenso es sin duda el camino a la democracia, pero la generosidad política siempre será la clave para el éxito de un proyecto político.
La historia es cíclica; algunos se van y otros llegan, pero también llegará el momento de despedidas. El paso de generaciones es inevitable, pero lo que no podemos hacer es repetir los mismos errores.
Basta con recordar la famosa frase del filósofo español George Santayana: “ quien no conoce la historia está condenado a repetirla ”.
Jalisco es sin duda un estado de vanguardia en muchas áreas, incluida la política. El PAN gobernó primero este Estado antes de tener un presidente de la república y así como se fue el PRI del poder desplazado por el PAN, regresó acabando con una etapa que no solo puso fin a los gobiernos albiazules, sino que dejó al partido en una crisis considerable.
Movimiento Ciudadano no puede darse el lujo de repetir esas historias; es un proyecto político joven que también ha agarrado su principal fuerza en Jalisco. Si el PAN tenía mayoría en el Congreso y estaba posicionado cuando se derrumbó, qué podemos esperar si no contribuimos todos quienes nos sumamos al proyecto ciudadano, en unas circunstancias diferentes en las que Morena busca agarrar vuelo en la Entidad.
En 2024 construimos un muro contra la 4T en el Estado, pero es un muro de voluntades, que debe seguirse sosteniendo con el liderazgo de los principales actores y con la fuerza que nuestra base nos da, todos unidos de la mano, con el coraje para escucharnos y con la generosidad para tomar las mejores decisiones apoyando a nuestra dirigencia, a nuestros gobiernos estatal y municipales, y fortaleciéndonos de cara al futuro, protegiéndonos de los errores que otros cometieron en el pasado para no repetir la historia.
Es tiempo de demostrar por qué Movimiento Ciudadano es un proyecto político sólido, que trabaja desde lo local, donde todas y todos quienes participamos apostamos a un proyecto colectivo por encima de nuestros intereses individuales porque Churchill también lo dijo: “ quien olvida su pasado, no tiene futuro ”.