El primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió el miércoles “luchar” con “contramedidas” ante los aranceles del presidente estadounidense, Donald Trump, al advertir que esas tarifas “cambiarán fundamentalmente el sistema de comercio mundial”.
Trump impuso más temprano nuevos gravámenes del 10% a las importaciones de todo el mundo y duros aranceles adicionales a socios comerciales clave, lo que encendió la mecha de una posible guerra comercial global.
Pero para Canadá, su vecino del norte y mayor socio comercial, su impacto fue limitado. No recibió tarifas adicionales, aunque las ya impuestas sobre su acero y su aluminio siguen en vigor y está por verse cómo le afectarán las aplicadas al sector automovilístico.
Carney señaló que el último anuncio de Trump “preservó una serie de elementos importantes de nuestra relación, la relación comercial entre Canadá y Estados Unidos”.
Ambos países comparten con México el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC).
El primer ministro, que sustituyó a Justin Trudeau el mes pasado, consideró que la guerra comercial de Trump tendrá un impacto “negativo” en la economía estadounidense y “afectará directamente a millones de canadienses”.
“Vamos a combatir estos aranceles con contramedidas. Vamos a proteger a nuestros trabajadores”, prometió Carney en Ottawa.
Explicó que ante “una crisis” es “importante unirse y es esencial actuar con propósito y con fuerza”.
Carney, un acaudalado exbanquero de inversión que dirigió el Banco de Canadá y el Banco de Inglaterra, convocó elecciones generales el 28 de abril.
La semana pasada, acordó con Trump en una llamada discutir el futuro del comercio bilateral tras esos comicios.