Ahora que iniciaron las campañas para la elección de jueces, magistrados y ministros en el Poder Judicial federal, las mismas están resultando ser un circo. Candidatos que se promueven simulando ser chicharrones por ser supuestamente buenos, o candidatas que se hacen llamar como Dora la Exploradora o incluso, ministras en funciones que se hacen llamar “Ministras del Pueblo”, quienes movilizan a las masas de los sindicatos obreros como viles partidos políticos, no son otra cosa que el horror que se nos viene como país.
Lo que va a pasar en México a raíz de esta elección judicial será lo siguiente:
1) Adiós a la independencia judicial. Los candidatos que más están movilizando gente y así será el día de la elección judicial, son los que tienen nexos con los partidos políticos, los cuales una vez que hayan sido electos, tendrán toda la influencia sobre los mismos, por lo que se acabará la imparcialidad de los jueces, magistrados y ministros.
2) La justicia ahora si, 100% politizada. Como para llegar a ocupar un puesto en el Poder Judicial Federal, los candidatos tuvieron que pedir a los partidos políticos que los apoyaran con la movilización de sus cuadros, les deberán el puesto a los mismos y así como llegaron, pueden ser sancionados o removidos por el Comité de Vigilancia, también conformado con la venia de los partidos y por ende, a nadie le importará lo que diga la ley, si no cómo lo vean e interpreten los partidos políticos y “el pueblo”.
3) Intervención del crimen organizado. En virtud de que no hubo financiamiento a favor de los candidatos por parte del Estado, quienes sí tienen muchos recursos para promover y conseguir la compra de votos a favor de quienes ellos decidan, son los miembros del crimen organizado.
4) Inseguridad jurídica y crisis económica. El hecho de que se implemente una reforma judicial plagada de vicios que generarán inseguridad jurídica en cuanto a las inversiones que capta el país del extranjero, tendrá como fruto que se dé paso a una fuerte inestabilidad económica, puesto que las personas que deberían de estar cuidando el cumplimiento de la ley y el respeto a los derechos humanos, no serán las más capaces ni las más honestas, pero si las más populares.
Sólo mentes perversas podrían haber buscado conseguir lo que está sucediendo en México en materia de seguridad y economía; el tiempo nos dará la razón como siempre lo hace, para demostrar que lo peor que podía sucederle al país, llegó de la mano del régimen actual de gobierno que entroniza los designios del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.