Además del cambio en su cabello, Clooney ha tenido que aprender a fumar, ya que su personaje, Edward R. Murrow, falleció de cáncer de pulmón en 1965
George Clooney ha dejado atrás una de sus características más icónicas: su cabello canoso. El actor, quien siempre se ha mostrado orgulloso de sus canas y nunca se las había teñido, ha sorprendido con un cambio de look que lo muestra con un tono marrón castaño. La transformación responde a exigencias del guion de “Buenas noches, buena suerte”, obra de teatro en la que Clooney interpretará al periodista Edward R. Murrow.
La adaptación teatral se preestrenará el 12 de marzo en el Winter Garden Theatre de Nueva York, mientras que el estreno oficial está programado para el 3 de abril. La historia es una versión de la película del mismo nombre que el propio Clooney dirigió en 2005, donde interpretó al productor de noticias Fred Friendly. Ahora, veinte años después, asumirá el papel principal en esta nueva puesta en escena.
Antes del preestreno, el actor fue visto paseando junto a su esposa, Amal Clooney, por el barrio del SoHo en Nueva York. Vestido con una cazadora de piel, pantalones blancos y zapatillas Adidas, intentó pasar desapercibido, pero su cambio de imagen llamó la atención de los fotógrafos. Durante una entrevista con The New York Times, Clooney reconoció que su familia reaccionó con humor a su nuevo look: “Mi esposa lo va a odiar porque nada te hace parecer más viejo que cuando un hombre mayor se tiñe el pelo. Mis hijos se van a reír de mí sin parar”.
Además del cambio en su cabello, Clooney ha tenido que aprender a fumar, ya que su personaje, Edward R. Murrow, falleció de cáncer de pulmón en 1965. La transformación del actor ha generado comentarios en redes sociales, donde algunos seguidores han elogiado su nueva apariencia, mientras que otros han manifestado nostalgia por su cabello canoso.
Por el momento, Clooney y su familia se han trasladado temporalmente a Nueva York para su participación en la obra. Con este proyecto, el actor regresa al teatro y reafirma su interés en historias periodísticas, como lo hizo en su versión cinematográfica de Buenas noches, buena suerte.