Probablemente a Donald Trump le saldrá el tiro por la culata. De su día de la “liberación” quizá pase al día de la insensatez. Lo difícil no es abrir la caja de Pandora, el problema viene después con lo que sale de ella. Pero aún existe un inconveniente primigenio: el desconocimiento del inquilino de la Casa Blanca sobre el mítico contenido de la caja en cuestión que albergaba “todos los males del mundo” dispuestos a multiplicarse a consecuencia de sus frecuentes disparates.
1.- El 2 de abril comenzó una nueva era en las relaciones comerciales de Estados Unidos con el resto de mundo. Trump ha insistido que su país se cansó de perder frente a sus socios comerciales y que de ahora en adelante las cosas serán diferentes: si quieren hacer negocio con nosotros tendrán que pagar por ello, afirmó sin chistar. Todo ello, amparado en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 que otorga al presidente amplias facultades para regular las importaciones.
2.- Aplicó aranceles por doquier, algunas concesiones, sobre todo a México y Canadá, pero los costos por realizar comercio con la Unión Americana sufrirán un incremento. De todos modos, los socios del T-MEC al Sur y Norte de Estados Unidos tendremos aranceles del 25 por ciento en autos, acero y aluminio.
3.- De cara a esta realidad, México tiene la oportunidad de diversificar al fin su comercio internacional y dejar de pensar que la única salida es el mercado estadunidense. La puesta en marcha de “Aceleremos el Plan México”, podría tener esa característica. No olvidemos que 50 por ciento de nuestros productos enviados a la Unión Americana están fuera del tratado comercial.
4.- La política arancelaria de Trump es la más agresiva desde 1930, cuando el Congreso con base en la Ley de Aranceles Smoot-Hawley impuso aranceles a más de 20 mil productos y terminó por hundir la economía estadunidense en la Gran Depresión. Lo que les costó a los demócratas perder el Congreso durante más de seis décadas. Contrario a lo que espera Trump, muchos de sus votantes piensan que los probables beneficios a estas medidas los verán en el largo plazo, en tanto los ciudadanos sufrirán el incremento en los precios de miles de productos que consumen diariamente.
5.- Donde se han comenzado a encender los focos rojos es en algunos legisladores republicanos que piensan en el impacto negativo que sufrirán en las urnas en las elecciones de medio término de 2026, lo que pondría en peligro su permanencia en el Congreso. Además de eso, no dejan de preocuparse por el bajo nivel de aprobación de Trump que será un lastre más en la cita electoral del año siguiente. Todo ello, será aprovechado por los demócratas que han comenzado a decir que más que el “Día de la Liberación” es el “Día de la Recesión en Estados Unidos”.
6.- Sea como sea, no podemos dar nada por sentado, porque si algo caracteriza la presidencia de Trump es la inestabilidad de las decisiones que toma el jefe de la Oficina Oval.