Aunque la Casa Blanca aún no ha tomado una decisión final, el tema permanece en discusión entre altos mandos del gobierno y del ejército

El gobierno de Estados Unidos evalúa una operación militar contra líderes y estructuras del crimen organizado en México, de acuerdo con un reporte difundido por la cadena NBC News.
Según la información, el plan incluiría el despliegue de tropas y oficiales de inteligencia en territorio mexicano, cuyo entrenamiento ya habría comenzado. No obstante, las fuentes consultadas señalaron que la ejecución de la misión aún no ha sido autorizada.
El proyecto contempla el uso de drones para ubicar y desmantelar laboratorios de droga, así como para atacar a integrantes de los grupos delictivos. Estos equipos requerirían la presencia de operadores en tierra, lo que implicaría la participación directa de personal estadounidense en territorio mexicano.
Las tropas formarían parte del Comando Conjunto de Operaciones Especiales y actuarían bajo la autoridad del Título 50, que regula las operaciones encubiertas de inteligencia fuera del marco militar tradicional. En la planeación también estarían involucrados agentes de la CIA, de acuerdo con el reporte.

Funcionarios estadounidenses indicaron que esta misión sería tratada con alto nivel de confidencialidad, de forma similar a las acciones recientes en el Caribe y el Pacífico, donde se han registrado ataques a embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas.
Fuentes citadas por NBC News aclararon que, en este caso, la iniciativa no tendría como objetivo afectar al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, sino enfocarse en el combate a los grupos delictivos.
En declaraciones a la televisora, un funcionario estadounidense señaló que la administración del presidente Donald Trump mantiene un enfoque integral para atender las amenazas que representan los grupos criminales.
Desde febrero, Estados Unidos clasificó al crimen organizado como organizaciones terroristas, lo que amplía el margen de acción para operaciones en el extranjero. Aunque la Casa Blanca aún no ha tomado una decisión final, el tema permanece en discusión entre altos mandos del gobierno y del ejército.