Los bloqueos carreteros van a continuar en Jalisco y en otras partes del país. Ayer, después de varias horas de discusiones y de supuesto diálogo en el que parece que no hay ningún entendimiento, los productores agrícolas y los transportistas se levantaron de la mesa organizada por el subsecretario de gobernación, César Yáñez, que todo el tiempo les insistió en que para alcanzar algún acuerdo, deben levantar sus bloqueos.
La respuesta de los representantes de grupos tan diversos y con puntos de vista tan diferentes, como lo son productores agrícolas y transportistas, es que no encuentran sensibilidad por parte del gobierno federal.
En el argot automovilístico, se dice que cuando un conductor no hace bien las cosas es porque carece de pericia , o es de plano inexperto, lo que equivale a un eufemismo para no referir abiertamente que es incompetente; y ese pareciera ser el rasgo en la mesa de negociación, que no puede encabezar Rosa Icela Rodríguez, la secretaria del ramo, y que le encargan a César Yáñez, un hombre de todas las confianzas del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ahora convertido en negociador obligado por las circunstancias.
El panorama se agrava cuando la propia presidenta de la república, Claudia Sheinbaum, tiene que salir públicamente a recomponer las declaraciones de su secretaria Rosa Icela, para aclarar que no pretenden hacer persecución judicial de los manifestantes.
En la mesa de negociación también participa el secretario federal de Agricultura, Julio Berdegué, que aparentemente no aporta nada, tampoco, al pretendido diálogo en el que los productores siguen pidiendo medidas de apoyo al gobierno federal, para enfrentar el escaso pago que reciben por sus cosechas.
Además, hay que considerar que a las demandas de seguridad en las carreteras y el apoyo exigido por los agricultores, se suma también la condición de participar en la reforma a la Ley de Aguas Nacionales. Más complejidad en una mesa donde la impericia es el rasgo dominante.
No se ve por dónde, no hay con quien se mejoren las negociaciones, y por lo pronto, todo indica que seguiremos soportando los bloqueos carreteros que paulatinamente seguirán estrangulando a las ciudades y bloqueando los negocios que dejan de hacerse por la falta de transporte de mercancías.