Investigan vínculo entre rifas colombianas y el homicidio de Alberto Prieto empresario del Mercado de Abastos

Las autoridades estatales investigan el asesinato del empresario Alberto Prieto Valencia como un ataque planeado y con un objetivo definido. De acuerdo con funcionarios del Gobierno de Jalisco, el caso se analiza bajo distintas hipótesis relacionadas con actividades delictivas que desde hace años afectan al Mercado de Abastos de Guadalajara.
Entre las líneas que siguen abiertas se encuentra una posible conexión con esquemas de rifas ilegales operadas por grupos de origen colombiano. El secretario general de Gobierno, Salvador Zamora Zamora, señaló que existen antecedentes periodísticos que vinculan a la víctima con este tipo de prácticas, información que, dijo, deberá ser considerada dentro del proceso de investigación.
“En algún momento se señaló algún vínculo de esta persona con aquellas rifas colombianas ilegales que aparecieron en el Mercado de Abastos. Son notas periodísticas que existen y que habrá que tomarlas en cuenta en la investigación”, explicó el funcionario estatal.
Estas rifas han sido señaladas por comerciantes como un mecanismo de extorsión. Los vendedores son obligados a adquirir boletos con precios que pueden alcanzar los 20 pesos, bajo amenazas o presiones directas. Aunque se anuncian premios como dinero en efectivo o vehículos, en la mayoría de los casos nunca se entregan, por lo que el sistema funciona como una forma encubierta de cobro de piso.
Además, este esquema suele estar relacionado con los préstamos conocidos como “gota a gota”, una modalidad de crédito informal con intereses diarios elevados. Quienes solicitan estos préstamos son forzados posteriormente a vender o comprar boletos como parte de las condiciones impuestas. Desde al menos 2019, autoridades y reportajes periodísticos han documentado estas prácticas, frecuentemente asociadas a la protección de grupos criminales, entre ellos a un grupo criminal que opera principalmente en Jalisco.
Ver esta publicación en Instagram
Un caso relevante ocurrió en junio de 2024, cuando fue detenido Camilo Andrés, ciudadano colombiano acusado de trata de personas y explotación laboral. Investigaciones periodísticas revelaron que controlaba una red de al menos 18 personas obligadas a vender boletos de rifas bajo amenazas y violencia.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado si Prieto Valencia tenía participación directa en estas actividades o si, por el contrario, pudo haber sido víctima de las mismas. Comerciantes del mercado, que solicitaron el anonimato, han señalado que empresarios que se negaban a colaborar eran intimidados, golpeados o amenazados.
El ataque
La violencia estalló la mañana del lunes 29 de diciembre de 2025 en Zapopan. Durante más de un cuarto de hora, un enfrentamiento armado sembró el caos en varias vialidades, provocó el cierre de comercios y dejó una escena marcada por la magnitud del ataque: cientos de disparos, vehículos abandonados y un saldo de tres personas fallecidas.
Las investigaciones señalan que el blanco del atentado era Alberto Prieto Valencia, conocido en el Mercado de Abastos como ‘El Prieto’ o ‘Don Beto’. El empresario viajaba a bordo de un Lamborghini Urus color naranja, con un valor estimado de cinco millones de pesos, acompañado por su hija de 16 años, Sara, y un grupo de al menos siete escoltas privados, varios con antecedentes militares.
El ataque ocurrió alrededor de las 10:20 horas, en el cruce de las avenidas Topacio y Diamante, en la colonia Santa Eduwiges, una zona limítrofe entre Guadalajara y Zapopan. De acuerdo con las primeras indagatorias, un grupo de aproximadamente 30 hombres armados, que se desplazaban en varios vehículos de gran tamaño, incluyendo una camioneta GMC Yukon, cerraron el paso al convoy.
Ver esta publicación en Instagram
Los agresores dispararon de manera directa contra el vehículo de lujo, causando severos daños en la carrocería y los cristales. Los escoltas repelieron la agresión, lo que derivó en un intercambio de disparos que se extendió a al menos cuatro puntos distintos del área.
Habitantes de la zona y automovilistas lograron grabar el momento de las ráfagas continuas y el pánico que se apoderó de la zona. Ante el sonido de las armas, comerciantes bajaron cortinas y decenas de personas buscaron refugio para resguardarse del tiroteo.