La cuesta de enero es el período de dificultades económicas que muchas personas enfrentan por el exceso de gastos al final del año pasado y que se encuentra relacionado con las compras del Buen Fin y las fiestas y regalos navideños.
Las dificultades económicas son resultado de no elaborar un presupuesto y no planear los gastos, a lo que se suman gastos adicionales en enero como: el pago del Predial, el refrendo de automóviles, el pago del agua y los incrementos en impuestos o nuevos impuestos, entre otros.
El consejo quizás llega tarde, pero para el próximo año hay que recordar que para evitar la cuesta de enero hay que planear los gastos con anticipación, apegándose a un presupuesto predeterminado que tome en cuenta los gastos adicionales que se presentan en los festejos navideños.
Para aquellos que desafortunadamente ya tienen problemas de sobreendeudamiento aquí algunos consejos para hacerle frente:
El primero y más sencillo es eliminar el “gasto hormiga”. Esos gastos diarios o cotidianos que nos parecen insignificantes pero que al sumarlos, representarán un buen ahorro, como por ejemplo: la compra diaria de cigarros, refrescos, papitas, cervezas y dulces. ¡Haga usted sus cuentas! Si diariamente compra una botella de refresco de un litro por 27 pesitos, en diez días usted está gastando 270 pesos, en un mes 810 pesos, por lo que al eliminar dichos gastos podrá generar recursos para cubrir sus deudas.
Otro consejo importante es hacer un registro diario de los gastos que suele hacer y analizar qué gastos puede disminuir y qué gastos puede eliminar; haga sus cálculos y determine la cantidad que puede ahorrar.
Si hace de los dos consejos anteriores un hábito, pasará de ser un deudor a un ahorrador y posteriormente invertir sus recursos de forma que el dinero trabaje para usted y no usted para el dinero.
Otro consejo fácil de aplicar es el siguiente: antes de salir a la calle a gastar, haga un presupuesto de lo que va a necesitar, y si su cálculo es de 500 pesos, aparte (saque de su bolsa) un 10%, es decir 50 pesos y póngalos en un lugar seguro, o en una cuenta especial para liquidar su deuda. En adelante, comprométase a gastar un 10% menos cada día, ello también le permitirá iniciar el hábito del ahorro.
Para lograr el propósito anterior analice y compare precios y lugares, y sustituya los productos más caros por más baratos de semejante calidad.
Otro consejo para los que disponen de tiempo libre es generar ingresos extra, por ejemplo: una venta de garaje de cosas que no utilizamos, que en realidad nos estorban pero que están en buen estado y pueden ser vendidas. Recuerde, si esa bolsa, ese par de tenis, esos juguetes ya tienen más de un año sin ser usados, es que realmente no los necesita y los puede vender.
También puede generar ingresos si dedica parte de su tiempo libre a cuidar niños o enfermos, o adultos mayores de familiares y amigos, así como pasear perritos.
Analice sus habilidades especiales, a las que también pueda dedicarle parte de su tiempo, como por ejemplo: elaboración de comida casera para la venta, o pasteles, galletas, repostería casera, café con pan.
Otra buena alternativa es dar clases de regularización en matemáticas, talleres de tejido, artesanías, corte y confección, baile, música, ejercicio, etc., algo en lo que desarrolle esas habilidades que posee.
Finalmente, puede ofrecer servicios de entrega con aplicaciones como uber eats, rappi.
El tiempo necesario para superar esta cuesta de enero depende enteramente de usted, de la fortaleza de su compromiso para eliminar su gasto hormiga, de elaboración de presupuestos y de contener sus caprichos de compra. Y siempre recuerde lo siguiente: “Si no lo necesito, no es oferta”.