Primero lo primero. Comenzó el año y la prioridad del gobierno estatal (que apenas regresa de vacaciones) es la elección del próximo Fiscal Anticorrupción de Jalisco.
Por supuesto que hay muchos temas importantes para las autoridades estatales, pero en lo más alto de su lista de pendientes está el definir quién sustituirá a Gerardo de la Cruz como fiscal, pues es un cargo muy importante como para dejarlo en segundo plano.
Ya hay 30 aspirantes al puesto, 20 hombres y diez mujeres. Ahora falta que desde Palacio de Gobierno se presente a los diputados locales una terna (13 de enero) para que se realicen entrevistas a los seleccionados (16 de enero), y se decida si esas tres personas son elegibles. La fecha límite para que el Congreso local decida al fiscal mediante votación es el 20 de enero.
Parece sencillo, pero no lo es tanto. Y es que, si bien la elección de la terna recae en la oficina del gobernador, para lograr la lista de los tres candidatos finales se han hecho consultas con diferentes grupos y sectores sociales, incluyendo personajes partidistas, todo con miras de lograr un consenso o, en su defecto, para tener las menos fricciones posibles a la hora de que los legisladores voten.
El tiempo apremia, y como formalmente los legisladores regresarán a trabajar el próximo lunes 12 de enero, el periodo para sacar “humo blanco” se redujo significativamente.
Funcionarios estatales reconocen que hay especial atención en el tema. Que Pablo Lemus ha estado muy involucrado en el proceso (al final la terna será suya), y que busca una decisión final que pueda convencer a la mayoría. Nada de “fiscal carnal”, dicen.
La lista de aspirantes es grande, pero los conocedores ven con posibilidades a Tatiana Esther Anaya (las damas primero), a Ricardo Sánchez Beruben, y a Kristyan Felipe Luis Navarro.
Así que puede usted estar seguro de que no hay más tema en la agenda política que el nombramiento del fiscal anticorrupción. Ya los cambios en el gabinete, y otras cosas, vendrán después. Primero lo primero.