Cerrar un ciclo implica siempre la posibilidad de abrir uno nuevo, en el que las experiencias vividas, los tropiezos o fracasos, alegrías y éxitos, nos sirvan de maestros para un renacer total, para generar mejores versiones de nosotros mismos. Y esto, afortunadamente, aplica por igual para individuos, pueblos y naciones enteras.
El 2026 ha iniciado y con él, se abre un abanico infinito de posibilidades de crecimiento tanto en el terreno personal como en lo laboral, económico y social. Para que realmente se pueda iniciar un nuevo ciclo es vital tener una actitud de agradecimiento con el ciclo recién cerrado. Muchas veces cometemos el error de obviar todas las situaciones buenas que vivimos, minorizarlas ante el peso de las experiencias no tan gratas que, de una u otra manera, fueron muy importantes para forjarnos el carácter, para aprender y seguir con nuestro crecimiento. Por lo tanto, un buen inicio de año implica ser agradecidos con todas las experiencias vividas, con todas las personas que compartieron nuestro camino, que nos apoyaron o dieron valiosas lecciones.
Esto, que se entiende a título individual, también puede aplicar perfectamente a escala macrosocial. El año 2025 trajo un sinfín de retos, tanto internos como externos para nuestra patria. Las tensiones internacionales, la inestabilidad económica global, los cambios de paradigma, el avance de los radicalismos, todo esto representó una dura prueba para México, sin embargo, afrontamos la situación y logramos salir adelante de buena manera. ¿Cuál fue la clave para sobrellevar semejante escenario convulso? En mi opinión, fue la capacidad de mantenernos unidos ante la adversidad.
Más allá de ideologías, de posiciones políticas o diferencias de opinión, México, salvo pequeñas excepciones, se mantuvo fuerte, unido y solidario, enfrentando como un solo ente las pruebas y peligros que se presentaron. Para este año que recién inicia, considero que nuestra actitud como nación debe ser exactamente la misma.
2026 inició candente, amenazante, lleno de retos por afrontar, pero estoy segura que nuestro pueblo y nuestro gobierno, encabezado por la presidenta Claudia Sheimbaun, tiene lo necesario para superar cualquier dilema que se presente; tenemos la estabilidad suficiente para sortear los obstáculos, siempre y cuando mantengamos nuestra unidad nacional, siempre y cuando prioricemos el bien común, el interés de la nación para seguir avanzando y el escenario siga mejorando para todas y todos.
Ojalá que en este ciclo que recién inicia podamos seguir enalteciendo la solidaridad que tanto ha caracterizado a nuestra patria, ojalá que este año podamos trascender las diferencias políticas internas, llegar a acuerdos y unificarnos para afrontar los enormes retos que plantea el escenario global. Yo estoy segura que lo podemos lograr si todos ponemos nuestro granito de arena en la consolidación de la unidad nacional.
Mis mejores deseos para todas y todos en este 2026. México saldrá adelante porque somos una gran nación y tenemos un gobierno que verdaderamente quiere y representa a su pueblo.