El señalamiento lo realizó durante una audiencia con integrantes del cuerpo diplomático acreditados ante la Santa Sede

El papa León XIV advirtió que el recurso a la guerra y al uso de la fuerza en las relaciones internacionales se ha normalizado nuevamente, situación que consideró motivo de preocupación. El señalamiento lo realizó durante una audiencia con integrantes del cuerpo diplomático acreditados ante la Santa Sede, donde expuso su postura sobre el contexto internacional actual y el papel de la diplomacia.
El pontífice señaló que la diplomacia orientada al diálogo y a la búsqueda de consensos entre las partes ha sido desplazada por una práctica basada en la fuerza. Indicó que este cambio debilita el multilateralismo y rompe con principios establecidos después de la Segunda Guerra Mundial, entre ellos la prohibición del uso de la fuerza para vulnerar fronteras de otros países. En ese sentido, afirmó que la paz ha dejado de concebirse como un bien en sí mismo y que, en algunos casos, se busca a través de las armas para afirmar dominio.
León XIV sostuvo que esta forma de actuar compromete el estado de derecho, al que describió como la base de la convivencia civil entre las naciones. Añadió que el entusiasmo por las acciones bélicas se ha extendido y que este fenómeno afecta la estabilidad internacional.

En su mensaje, el papa también expresó preocupación por el incremento de tensiones en el mar Caribe y en la costa del Pacífico americano. En particular, se refirió a Venezuela, a raíz de acontecimientos recientes que han impactado el escenario diplomático internacional. Ante este contexto, hizo un llamado a respetar la voluntad del pueblo venezolano y a salvaguardar los derechos humanos y civiles de la población.
El pontífice pidió que se busquen soluciones políticas pacíficas a la situación actual, tomando en cuenta el bien común de los pueblos y no la defensa de intereses partidistas. Reiteró que el manejo de los conflictos mediante la fuerza no debe sustituir los mecanismos de diálogo y cooperación internacional.
Durante su intervención, León XIV evitó mencionar países específicos, pero insistió en que el uso recurrente de la fuerza como herramienta de política exterior representa un retroceso en los principios que rigen las relaciones entre los Estados y en los esfuerzos por mantener la paz a nivel global.