Las declaraciones fueron realizadas durante una reunión en la Casa Blanca con representantes de la industria petrolera

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que buscará que Groenlandia pase a control estadounidense mediante una negociación “por las buenas” o, en caso de no lograrlo, mediante una vía más difícil. Las declaraciones fueron realizadas durante una reunión en la Casa Blanca con representantes de la industria petrolera, donde reiteró su interés por el territorio ártico, actualmente bajo soberanía de Dinamarca.
Trump sostuvo que su objetivo es alcanzar un acuerdo, aunque dejó abierta la posibilidad de emplear otros mecanismos si no se concreta una negociación directa. Señaló que el control de Groenlandia es relevante para la seguridad nacional de Estados Unidos, debido al incremento de la presencia militar de Rusia y China en la región del Ártico. Según el mandatario, permitir que otras potencias aumenten su influencia en la isla representaría un riesgo estratégico.
El presidente indicó que su gobierno no permitirá que Rusia o China ocupen Groenlandia y afirmó que, de no actuar Estados Unidos, ese escenario podría materializarse. En ese contexto, reiteró que su administración tomará decisiones para evitarlo, sin descartar opciones más complejas.

La Casa Blanca informó que Trump analiza de manera activa la posibilidad de adquirir Groenlandia, sin precisar el mecanismo legal o político que se utilizaría. Aunque no se ha detallado el tipo de transacción, la administración estadounidense no ha excluido de manera explícita ninguna alternativa, incluida la militar.
En una entrevista concedida al diario The New York Times, el mandatario reconoció que esta postura podría obligarlo a elegir entre mantener la integridad de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) o avanzar en su intención sobre el territorio danés. Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca, país miembro de la alianza militar.
Ante estas declaraciones, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, advirtió que un ataque de Estados Unidos contra su país significaría el colapso de la OTAN y de la relación entre ambos aliados. Sus declaraciones reflejan la tensión diplomática generada por los comentarios del presidente estadounidense.
Trump, por su parte, afirmó tener una opinión favorable de Dinamarca, aunque cuestionó el argumento histórico de soberanía sobre Groenlandia. Señaló que el hecho de que los daneses hayan llegado a la isla hace siglos no implica, en su visión, un derecho permanente sobre el territorio.