En España, como debería ser en el mundo, no se andan con rodeos. Ayer, el presidente del Real Madrid decidió cortar el proceso con Xabi Alonso como técnico del conjunto merengue. ¿Por qué? Los resultados deportivos no habían sido los que querían; habían sufrido la derrota en la final de la Supercopa de España, que es un título importante, pero no el más importante de los que pelea el conjunto merengue.
Sin embargo, hay algo aún más importante para Florentino Pérez y el Real Madrid: los jugadores. El vestuario ya le había perdido el respeto al técnico. Desde que llegó Xabi a Valdebebas y quiso meter en cintura a los futbolistas, muchos se quejaron y su malestar lo hicieron público; incluso muchos de ellos fueron a hablar con el presidente, tal es el caso de Vinicius, quien en medio de las negociaciones para su renovación y tras no querer al técnico porque no lo ponía a jugar en una posición donde él se sintiera cómodo, dejó la mesa.
El fin de semana se hizo público cómo el grupo ya no respaldaba a su entrenador. Tras perder la final, el Barcelona le hizo el pasillo al Real Madrid para recoger la medalla de segundo lugar; cuando tocó el turno a los blaugranas de recoger medallas y la copa, Xabi Alonso ordenó que sus jugadores se acercaran a hacer el pasillo, pero Mbappé ordenó a sus compañeros irse al vestidor y todos siguieron al 10 blanco. Esa fue la última razón para que Pérez cortara a Xabi Alonso.
¿A qué voy con todo esto? En la actualidad, en el futbol moderno no se puede permitir que los jugadores y futbolistas tengan secuestrados a los equipos. La decisión del presidente merengue fue por el hilo más delgado, tras no lograr él y el entrenador meter en cintura a los jugadores. Sí, el vestidor blanco debe ser de los más complicados en la actualidad, tanto así que ni Carlo Ancelotti pudo con ellos al final, y por eso salió.
En México también sucede, pero la diferencia es que no se hacen públicos tantos detalles como ha pasado en un club como lo es el Real Madrid. En fin, ahora veremos qué sucede en la casa blanca; de momento, Arbeloa toma las riendas. El Madrid está en crisis y no se ve quién pueda ser el encargado de apretar a los jugadores y regresarlos a su realidad, que jueguen, que hagan lo que deben hacer y punto.