¿Hay que registrar los celulares? Mi respuesta es sí, pese a la desconfianza que suele acompañar estos procedimientos.
La idea de tener un registro de las líneas de telefonía celular no es descabellada, pues para muchos efectos es necesario saber de quién es tal o cual línea de teléfono móvil, principalmente en temas de seguridad. Si cualquiera de nosotros recibe una llamada de extorsión o de amenaza, y la denunciamos, la autoridad correspondiente podrá solicitar a las empresas telefónicas los datos del responsable de la línea para investigar el caso.
Porque es importante precisar que, según lo establecido, quienes tendrá guardados los datos serán las compañías de servicio celular, no el gobierno federal. El procedimiento para pedir los datos de un usuario será el mismo, como hasta ahora. Si todo sale como se presume, ningún funcionario público tendrá acceso a los datos del usuario sin haber realizado un procedimiento formal y legal para ello.
La verdad es que los ciudadanos solemos dar nuestros datos con mucha frecuencia. Si compramos autos o motocicletas, hay que registrar nuestras generales ante el gobierno. Si renovamos placas, también. Cuando compramos una propiedad hacemos lo mismo. Y también cuando pedimos el INE, o abrimos una cuenta de banco, o solicitamos crédito en una tienda departamental.
El problema es la desconfianza ciudadana hacia el gobierno en turno. Un registro similar, el llamado Registro Nacional de Usuarios de Telefonía (Renaut), se hizo cuando Felipe Calderón era presidente, y hubo las mismas dudas y molestias. No todos se registraron, y luego se comprobó que alguien vendía por internet bases de datos del registro, lo que dio al traste con el programa, que fue terminado en 2011.
El actual programa se llama Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Panaut) y se hace bajo la misma premisa que en el gobierno calderonista. La desconfianza, claro, es básicamente la misma: que los datos queden expuestos.
Creo, sin embargo, que vale la pena un registro de esta naturaleza. Si queremos terminar con las extorsiones y amenazas, se necesita un padrón de esta naturaleza. Lo que se necesita también, sin embargo, es que realmente se cuide la información proporcionada, y eso será responsabilidad de empresas y gobierno federal. Y no es una responsabilidad cualquiera.