En un comunicado, Profeco informó que el operativo buscaba proteger a los consumidores ante las denuncias recibidas, y que las violaciones detectadas justificaron las medidas tomadas.

El empresario y actor Roberto Palazuelos, conocido como el ‘Diamante Negro’, aclaró en una entrevista con el programa Chismorreo que la suspensión de su hotel Diamante K en Tulum fue resultado de sanciones menores impuestas por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), y no por irregularidades graves o abusos contra los consumidores.
El operativo de Profeco, realizado en noviembre de 2025, se llevó a cabo tras denuncias por incrementos injustificados en productos y servicios turísticos en Tulum. La inspección abarcó hoteles, restaurantes y comercios tanto en el centro del municipio como dentro del Parque Jaguar, involucrando alrededor de 10 establecimientos. Como resultado, se colocaron sellos de suspensión en Diamante K y otros sitios por violaciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor.

Entre las infracciones detectadas en Diamante K se incluyeron la falta de exhibición de tarifas, inducir al pago de propinas, no presentar términos y condiciones del servicio, y mostrar precios en moneda extranjera o en idioma distinto al español. Palazuelos detalló que una de las principales observaciones fue que el menú del restaurante no especificaba los mililitros de las bebidas. Además, mencionó que el personal de limpieza dejaba sobres para propinas en las habitaciones, una práctica que desconocían que estuviera prohibida.
“La única anomalía que le encontraron al Diamante K fue que el menú del restaurante no tenía marcados los mililitros”, afirmó Palazuelos, calificando las sanciones como “menores”. Añadió que “las camaristas dejaban unos sobrecitos para propina y ni siquiera sabíamos que eso estaba prohibido”.
Un levantamiento de precios realizado por Profeco identificó a Diamante K como el hotel con el costo más alto en habitaciones dobles dentro del Parque Jaguar, con tarifas significativamente superiores a las del centro de Tulum. Palazuelos rechazó que la suspensión se debiera a tarifas abusivas, argumentando que el caso fue amplificado mediáticamente por su figura pública. “Me trepan a mí a la nota para hacerla grande”, expresó.

Según el empresario, solo uno o dos hoteles fueron efectivamente clausurados, mientras que en el resto, incluido el suyo, las sanciones fueron administrativas y de rápida corrección. No todos los establecimientos inspeccionados recibieron sanciones de la misma magnitud.
Palazuelos enfatizó que sus hoteles se distinguen por ofrecer experiencias exclusivas y de baja densidad.
“Una habitación mía vale como ocho o nueve de Cancún”, explicó, al comparar su modelo de cabañas en el ecosistema regional con los grandes hoteles todo incluido de Cancún o la Riviera Maya. “Cancún no se diferencia mucho de la Riviera Maya porque son los mismos ‘hotelotes’ de muchas habitaciones grandes all inclusive y demás”, agregó.

El actor relató que anticipó el desarrollo turístico de Tulum al comprar tierra a crédito a los propietarios antes de la construcción de la autopista que conecta la zona, contribuyendo así a convertirla en un destino popular.
En un comunicado, Profeco informó que el operativo buscaba proteger a los consumidores ante las denuncias recibidas, y que las violaciones detectadas justificaron las medidas tomadas.