La discusión por el incremento de la tarifa al transporte público en Jalisco pasó de analizarse desde perspectivas económica y legales y derechos humanos, a un intercambio de acusaciones. El tema se tornó extremo después que el gobernador Pablo Lemus señaló directamente a tres diputados por incitar a la violencia en las manifestaciones públicas
Señaló en particular a las dos diputadas del Partido Futuro, Mariana Casillas y Tonantzin Cárdenas, además del coordinador de diputados del Partido del Trabajo, Leonardo Almaguer, que llevaron manifestantes a la marcha del pasado 10 de enero y los incitaron a atacar Palacio de Gobierno y la Catedral Metropolitana.
El mandatario se refirió también a “algunos diputados de Morena” que participan de esta politización en el tema también bautizado como “el tarifazo”.
La polarización ya es evidente en la discusión pública por el cobro del transporte, a pesar de que se haya anunciado un subsidio mediante el uso de la Tarjeta Única, para que se paguen 11 y no 14 pesos (el aumento es de 9.50 a 14 pesos y aplicará a partir del 1 de abril próximo), y adicionalmente los estudiantes de universidades públicas y privadas pagarán sólo cinco pesos, igual que los estudiantes de nivel.
La discusión es normal. Se trata, además, de una oportunidad política que los opositores a Movimiento Ciudadano no desaprovecharán. En este punto, llama la atención que el gobernador no haga referencia a los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) que también han sido críticos con el tema y que anunciaron también medidas de protesta.
Sin embargo, la discusión política genera en este momento una confrontación abierta que no necesariamente beneficia a los usuarios del transporte, que son mayoría.
Que se convoque nuevamente a una marcha este sábado 17 de abril y que se preparen nuevas movilizaciones de protesta (Morena anunció la propia para el 14 de febrero) no parece cambiar de fondo las cosas.
De hecho, el único mensaje de oposición que ha parecido coherente lo anunció la dirigencia estatal de Morena, que instalará mesas de trabajo para elaborar una alternativa formal que, afirmaron, presentarán en el Congreso del Estado. Si ésta se aprueba o se rechaza, es otro tema, pero lo importante es que haya alternativas, posiciones serias y constructivas, no sólo crítica y reprobación.
Además, en su afán de descalificar, los opositores están perdiendo una oportunidad que impactaría positivamente en todos los usuarios del transporte: exponer qué compromisos deberán hacer los transportistas para mejorar el servicio.
Parece inevitable que se pagará más; no puede permitirse que sea por lo mismo.