Machado llega acompañada por colaboradores del Comando Con Venezuela, entre ellos el ex alcalde de El Hatillo, David Smolansky, quien mantiene vínculos con el secretario de Estado Marco Rubio y congresistas republicanos de Florida como María Elvira Salazar y Carlos Giménez.

El presidente Donald Trump recibe este jueves a María Corina Machado, líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, en un almuerzo privado en la Casa Blanca. El encuentro, programado para las 12:30 horas (hora de Washington), se realiza a puerta cerrada en un comedor del complejo presidencial, sin acceso a la prensa. Esta es la primera reunión entre Trump y Machado, centrada en la situación política de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de enero durante una operación militar estadounidense.
Machado llega acompañada por colaboradores del Comando Con Venezuela, entre ellos el ex alcalde de El Hatillo, David Smolansky, quien mantiene vínculos con el secretario de Estado Marco Rubio y congresistas republicanos de Florida como María Elvira Salazar y Carlos Giménez. Durante su estancia en Washington, Machado también sostendrá reuniones con Rubio y otros legisladores republicanos.
El contexto del encuentro surge del vacío de poder generado por la detención de Maduro en Caracas, lo que llevó a Delcy Rodríguez a asumir como jefa del régimen chavista. Estados Unidos ha mantenido contactos con actores internos y externos para evaluar escenarios de transición, estabilidad y gobernabilidad en medio de la profunda crisis económica y social en Venezuela. Washington participa directamente en negociaciones sobre el futuro institucional del país.
Machado, una voz prominente en la denuncia de violaciones a los derechos humanos, ha enfatizado la necesidad de liberar a presos políticos, una demanda respaldada por organizaciones internacionales, gobiernos extranjeros y organismos multilaterales. En las últimas semanas, Estados Unidos ha condicionado su política hacia Venezuela a gestos concretos en materia de derechos humanos, aunque las excarcelaciones han sido limitadas según evaluaciones internas del gobierno estadounidense. La Casa Blanca ha sostenido canales de comunicación con diversos sectores para medir la disposición a cambios políticos y humanitarios.
Trump ha evitado respaldar públicamente a Machado como figura central en una eventual transición, pero ha reconocido la importancia de un diálogo directo para analizar su posible rol en la reorganización institucional. Este encuentro se inscribe en el proceso de redefinición de la estrategia estadounidense hacia Caracas.
Previo a su visita a Washington, Machado sostuvo un encuentro con el papa León XIV en el Vaticano el lunes pasado, donde planteó la situación de los detenidos políticos y solicitó respaldo para quienes permanecen privados de libertad sin garantías judiciales