El término se asocia con un estado de ánimo bajo atribuido a factores como el retorno a la rutina después de las fiestas decembrinas y los días fríos del invierno, que contribuyen a un ambiente de desánimo generalizado.

El Blue Monday, también conocido como Lunes Azul, se observa anualmente en el tercer lunes de enero. En este año, corresponde al 19 de enero. Este concepto ha captado atención en medios de comunicación, redes sociales y discusiones cotidianas, posicionándose como un elemento de la cultura popular.
El término se asocia con un estado de ánimo bajo atribuido a factores como el retorno a la rutina después de las fiestas decembrinas y los días fríos del invierno, que contribuyen a un ambiente de desánimo generalizado.
El psicólogo Cliff Arnall desarrolló esta idea en 2005 mediante una fórmula matemática: [C + (D – d)] TI/Mna. En esta ecuación, ‘C’ representa el factor climático; ‘D’, las deudas contraídas durante las celebraciones navideñas; ‘d’, el dinero disponible en enero; ‘T’, el tiempo transcurrido desde las fiestas; ‘I’, la desmotivación por incumplir propósitos de Año Nuevo; ‘M’, la falta general de motivación; y ‘NA’, la necesidad percibida de actuar para cambiar la vida. La fórmula integra aspectos de la experiencia postnavideña, sugiriendo una mayor probabilidad de días con bajo ánimo y energía.
Según la teoría, tras el periodo festivo lleno de reuniones, regalos y comidas, el cuerpo y la mente enfrentan un reajuste al regresar a la cotidianidad, agravado por los días largos y fríos de enero.
No obstante, esta noción carece de fundamentos científicos sólidos. Numerosos psicólogos y neurocientíficos la han rechazado, argumentando que incluye variables imposibles de cuantificar y parece arbitraria.
El origen del Blue Monday se remonta a una campaña publicitaria de la agencia de viajes Sky Travel, destinada a impulsar ventas de paquetes turísticos en enero, un mes considerado “flojo” para las empresas. La estrategia resultó efectiva, propagándose en la industria publicitaria y de marketing, donde miles de marcas continúan utilizándola globalmente. La premisa sugiere que, ante la tristeza de enero, adquirir productos o servicios puede mejorar el estado de ánimo.