La flota se ha reducido considerablemente y los vehículos restantes se encuentran resguardados en la base de mantenimiento ubicada en la Colonia Tetlán.

El sistema de trolebús de Guadalajara, que operó durante cinco décadas como uno de los medios de transporte público más emblemáticos de la ciudad, dejó de funcionar en 2025 debido a fallas mecánicas recurrentes y al término de la vida útil de las unidades. La flota se ha reducido considerablemente y los vehículos restantes se encuentran resguardados en la base de mantenimiento ubicada en la Colonia Tetlán. Las autoridades ya iniciaron el desmantelamiento del sistema de catenarias, especialmente en la zona del Centro Histórico.
A pesar de la suspensión del servicio de trolebús, el carril exclusivo en Avenida Hidalgo —en el tramo que va de Victoriano Salado Álvarez a Contreras Medellín, en el Centro Histórico— continúa en operación como carril confinado Bus-Bici. Esta medida busca priorizar el paso de pasajeros y ciclistas, con el objetivo de mejorar la seguridad en una vialidad que registra altos índices de accidentes.
Como parte de la transición, el 14 de noviembre de 2025 comenzaron a circular ocho autobuses eléctricos que sustituyen al trolebús y son operados por mujeres conductoras.
Usuarios han reportado dificultades con el nuevo esquema de transporte. En paradas como las de Hidalgo y Victoriano Salado, los tiempos de espera han llegado hasta 30 minutos, cuando las aplicaciones estiman apenas tres. Vecinos como Carmen, Azul, Etney y Abisai han señalado que los intervalos entre unidades resultan más largos de lo esperado, afectando sus traslados cotidianos.
El Sistema de Tren Eléctrico Urbano (SITEUR) explicó que las unidades de trolebús habían alcanzado el final de su periodo operativo, lo que justificó el cambio hacia alternativas eléctricas. El académico de la Universidad de Guadalajara, José Juan Pablo Rojas, sugirió realizar un análisis costo-beneficio que compare los nuevos autobuses eléctricos con el antiguo sistema de trolebuses, considerando posibles ahorros en consumo energético.
El trolebús inició operaciones en 1974 con la ruta de La Normal a la Catedral de Guadalajara. Posteriormente se ampliaron sus recorridos en 1981 y 1983, y en 1986 se incorporaron unidades articuladas. Para 2006, la red contaba con 248 kilómetros de cableado. En 2015 se invirtieron recursos en 25 nuevos prototipos, pero los problemas persistentes llevaron al cese total del servicio en 2025.