Para no vivir bajo la subordinación cuando las reglas ya no protegen a una nación, lo mejor es reconocer la realidad y fortalecerse desde casa. Esta fue parte del mensaje del primer ministro de Canadá, Mark Carney, que impactó al mundo en Davos.
El canadiense acaparó los reflectores por hablar de la honestidad, de reconocer la realidad y de retomar el concepto del realismo basado en valores, de aprender a sobrevivir sin presiones y a dejar de mentir con un falso orden mundial.
Defender la soberanía, el territorio y los derechos de cada nación compete a cada país y es donde nos preguntamos ¿Cómo se defiende México? ¿Por qué vivir bajo la amenaza y la subordinación del vecino que amaga con venir a poner orden y combatir a los criminales porque nuestro propio gobierno no sabe aplicar la ley?
“Un país que no puede alimentarse, abastecerse de energía o defenderse, tiene pocas opciones. Cuando las reglas ya no te protegen, debes protegerte a tí mismo”, afirmó Mark Carney.
“Ya no confiamos únicamente en la fuerza de nuestros valores, sino también en el valor de nuestra fortaleza. Estamos construyendo esa fortaleza en casa”.
El mensaje del primer ministro de Canadá es, no solo un gran discurso y una gran verdad, debe ser un llamado para que, desde cualquier rincón del mundo, empecemos a fortalecernos desde casa, a saber construir gobiernos y comunidades que sean autosuficientes, que prosperen, se desarrollen y se defiendan, sin necesidad de recurrir a otros.
México, desde lo local, como nuestro proyecto político siempre ha apostado, debe seguir emprendiendo el vuelo con las alas del águila que nos representa. Si fuimos capaces de construir un imperio sobre un lago, ¿cómo no podemos fortalecernos como una gran nación?
Desde cada rincón de Jalisco, como un Estado en donde nació el federalismo, una entidad que se declaró libre y soberana, a lo largo de su historia ha apostado por combatir el centralismo, por obtener lo que le corresponde ante la grandeza de su gente, de su economía, de su desarrollo.
Es cierto que los retos son mayúsculos, que hay cánceres que carcomen a la sociedad y que hoy más que nunca, gobernar es una tarea que tiene muchas dificultades y aún más, responsabilidades mayores apelando a volver a los valores fundamentales de la sociedad, con núcleos familiares sanos que contribuyan a combatir la violencia y a humanizarnos cada vez más.
Me quedo entonces con las palabras del canadiense y promover desde nuestra trinchera, en Guadalajara, a contribuir, a fortalecernos como la gran ciudad que somos, para contribuir a seguir construyendo comunidad, a darle ímpetu a Jalisco y demostrar que en México somos fuertes.