¡DE LAS OLIMPIADAS A LA LISTA DEL FBI!

El exsnowboarder canadiense, comparado por el FBI con Joaquín Guzmán y Pablo Escobar, fue capturado tras años de esconderse en México bajo la protección del crimen organizado.
La caída de uno de los objetivos más prioritarios del Gobierno de los Estados Unidos se ha concretado. Ryan Wedding, el exatleta olímpico canadiense que cambió las pistas de nieve por el tráfico de cocaína a gran escala, ha sido arrestado, según informaron fuentes oficiales a la cadena NBC News.
Wedding, de 44 años, no era un fugitivo cualquiera. Formaba parte de la lista de los “10 más buscados” del FBI, y las autoridades estadounidenses ofrecían una recompensa de 15 millones de dólares por información que permitiera su captura.
El “Pablo Escobar” del snowboard
El director del FBI, Kash Patel, no escatimó en comparaciones al describir la peligrosidad de Wedding, equiparando su estructura criminal con la de capos históricos como Joaquín Guzmán Loera y el colombiano Pablo Escobar.
Según las investigaciones, Wedding lideraba una organización transnacional responsable de importar cerca de 60 toneladas de cocaína al año hacia Los Ángeles, utilizando camiones de carga que cruzaban la frontera desde México. Durante años, se creyó que el exatleta se refugiaba en territorio mexicano, donde gozaba de la protección directa de una célula delictiva que opera principalmente en Sinaloa.
Lujos, motocicletas y medallas olímpicas en CDMX
El rastro de Wedding en México ya había dejado huellas importantes. En 2025, autoridades mexicanas ejecutaron diversos operativos en la Ciudad de México donde incautaron un botín valuado en millones de dólares.
Entre lo asegurado se encontraban:
Docenas de motocicletas con un valor estimado de 40 millones de dólares.
Dos medallas olímpicas (pertenecientes a su etapa como atleta).
Obras de arte, vehículos de lujo y cargamentos de droga.
Un historial de nieve y delitos
La trayectoria de Ryan Wedding es un ascenso y caída dramática. Tras competir en los Juegos Olímpicos de 2002, su vida tomó un giro oscuro. En 2010 fue sentenciado a 48 meses de prisión en EE. UU. por tráfico de cocaína, y tras cumplir su condena y ser extraditado a Canadá, se convirtió en una pieza clave para el transporte de estupefacientes de dicha organización criminal hacia Norteamérica.
Hasta el momento, no se ha revelado el lugar exacto de la detención, pero se espera que en las próximas horas las autoridades de Estados Unidos y México ofrezcan una conferencia de prensa conjunta para dar a conocer los detalles de la operación que puso fin a la carrera criminal del exolímpico.