Este 23 de enero se publicó el reporte de resultados del cuarto trimestre de 2025, de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) con un periodo de captación del 26 de noviembre al 16 de diciembre, en más de 27 mil viviendas de 91 áreas urbanas de interés, que referencian al menos una ciudad de cada entidad federativa. Los resultados son poco alentadores, porque la percepción de inseguridad va en aumento en todo el país.
En la percepción de inseguridad pública por temor al delito, se observa que el 63.8% de la población mayor de edad, consideró que era inseguro vivir en su ciudad, para el mismo periodo de 2024, el porcentaje fue del 61.7%. Por género, el 69.4% de las mujeres, y el 57.1% de los hombres confirmaron resentir la inseguridad de habitar sus ciudades. En ambos casos se observan cambios estadísticamente significativos respecto al trimestre anterior.
En Jalisco, el panorama es igual de crítico. Municipios como Guadalajara pasaron de 78.9% a 79.2%, es decir, 8 de cada 10 tapatías y tapatíos viven con miedo en la capital jalisciense, en Tlajomulco de Zúñiga de 73.6% a 73.9%, Tlaquepaque de 60.1% a 65.8%, Zapopan de 49.5% a 54.7% y Puerto Vallarta del 24.7% al 32%, en tanto que en Tonalá hubo una reducción del 65.4% a 56.5%. Con excepción de este último, observamos también, que en los principales municipios del Estado la tendencia es más inseguridad mes con mes.
A nivel nacional, los datos de la ENSU nos permiten identificar un factor de gran relevancia: mientras que la población percibe un desempeño efectivo en la Marina y el Ejército Mexicano, con 83% y 79.7% respectivamente, las policías estatales y municipales están reprobadas, con 51.8% y 46% respectivamente; lo anterior es señal del terrible abandono del gobierno Federal a las policías, basta recordar que fue Morena el partido que eliminó el Programa de Fortalecimiento para la Seguridad (FORTASEG).
La ENSU no mide enfrentamientos armados, carpetas de investigación o desapariciones; mide el miedo. El miedo de habitar la ciudad y los resultados confirman lo que llevamos años repitiendo: la violencia se convirtió en parte de la realidad que vivimos, y lo más grave de todo esto no es que haya sido normalizada, sino peor aún, administrada.
Morena ofreció atender las causas y pacificar al país, a 7 años, no se ve ni un resquicio de ello, y mientras sigan culpando al pasado, sin admitir que el presente tiene su sello propio, los avances en seguridad continuarán siendo hacia atrás. Jalisco y sus gobiernos no escapan de esta realidad. El problema de la inseguridad se ataja de una sola manera, enfrentándola con claridad.