El proyecto del tren México–Guadalajara avanza y pone en riesgo la permanencia de Pueblo Quieto, ya que el Gobierno federal analiza recuperar el derecho de vía ferroviaria; la licitación del proyecto iniciaría en marzo.

El proyecto del tren de pasajeros México–Guadalajara ya comenzó a mover piezas y una de las zonas que podría desaparecer es Pueblo Quieto, asentamiento ubicado sobre avenida López de Legaspi, en Guadalajara.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, confirmó que el Gobierno federal analiza recuperar el derecho de vía ferroviaria que cruza esta zona, ocupada desde hace más de 30 años sobre antiguos patios de Ferromex. El espacio sería clave para el trazo del tren que conectará la capital del país con Querétaro, Irapuato, León y Guadalajara.
Al tratarse de terrenos federales, será la Federación la encargada de cualquier desalojo, aunque el Gobierno estatal participará en el proceso. Lemus señaló que, tarde o temprano, la recuperación del área será necesaria tanto por temas de seguridad como por el desarrollo de infraestructura.
Como parte de las acciones previas, ya se desplegó un operativo conjunto de la Guardia Nacional y la Policía Estatal en Pueblo Quieto, donde se logró la detención de siete personas, principalmente por delitos relacionados con drogas.
De acuerdo con el mandatario, la licitación del proyecto ferroviario iniciará en marzo, lo que marcará un paso decisivo para el arranque del tren de pasajeros. Aunque el trazo final aún no se define, la posibilidad de que Pueblo Quieto quede fuera del mapa es alta.
Autoridades reconocen que se trata de un tema sensible por el impacto social, pero sostienen que la recuperación del derecho de vía forma parte de una estrategia nacional para reactivar el transporte ferroviario y transformar la movilidad del país.