Congruencia. ¿Es mucho pedir a los funcionarios públicos?
Me viene a la mente esta pregunta por el desaguisado que viven los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación tras descubrirse que mandaron comprar camionetas Jeep Grand Cherokee para ser blindadas y utilizarlas como sus vehículos.
La compra en cuestión, amarrada a la adquisición de muchos vehículos más, fue dada a conocer en redes sociales y provocó que los ministros se deslindaran de inmediato de la transacción, alegando muchos de ellos que ni siquiera sabían del asunto.
(Hago un paréntesis para señalar que me parece correcto que los ministros tengan vehículos que les garanticen seguridad ante una posible agresión. Su trabajo lo justifica, y hay que señalar que un atentado contra cualquiera de ellos podría provocar zozobra en mercados y en la confianza de empresarios, entre muchos).
Lo que me parece incorrecto es la falta de congruencia de los ministros. Todos ellos llegaron al cargo mediante un proceso electoral (que no me gustó nada) donde los candidatos se desvivieron en pregonar que ellos no serían como sus antecesores, y que la austeridad era su premisa principal como posibles funcionarios.
La verdad es que poca diferencia hemos visto desde que los actuales juzgadores llegaron al cargo, especialmente los ministros. Poco ha cambiado en cuanto a ingresos y prestaciones para los ministros. Su dieta es prácticamente la misma, y las prestaciones que desaparecieron, como seguros de gastos médicos, fueron sustituidos por servicios que serán prestados por el Estado (ISSSTE, por ejemplo), y que con seguridad serán brindados a los ministros de marras como si fueran personajes VIP.
Por eso menciono la congruencia. O más bien la falta de ella. Hay que tener firmeza para actuar en consecuencia con los dichos. Si se criticó a los antecesores, entonces nada debería parecerse a la situación que vivían. Si se llegó al cargo ofreciendo un cambio evidente, nada de eso se ha notado.
Hoy los ministros tiraron la piedra y escondieron la mano. Congruencia señores. Están a tiempo de rectificar.