Los hechos de violencia en Sinaloa son cosas de todos los días desde que Ismael “Mayo” Zambada fue secuestrado y entregado a la justicia en los Estados Unidos. Pero lo que pasó ayer 28 de enero, establece un nuevo límite: En una de las principales vialidades de Culiacán, a plena luz y en medio de mucha gente, fueron atacados a balazos dos diputados del partido Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda.
El tema tiene mucho trasfondo; no es un hecho de violencia cualquiera.
Sergio Torres Félix no solamente es diputado de Movimiento Ciudadano, sino que también es el dirigente estatal de este partido y fue presidente municipal de Culiacán, la capital del Estado.
El controvertido gobernador sinaloense, Rubén Rocha Moya, anunció que había ordenado de inmediato un operativo para dar con los responsables de este ataque armado y detenerlos. Es decir, el discurso de siempre.
Hasta anoche no había información completamente confiable sobre cómo estaban los dos agredidos. Se especulaba que podían estar graves, en particular la diputada Montoya Ojeda, de quien se informó que había recibido el mayor daño en el ataque a balazos.
De inmediato, el coordinador nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, denunció los hechos, exigió justicia y subrayó que en Sinaloa se había establecido un nuevo límite de impunidad y violencia. Otro discurso repetitivo.
Este ataque a dos legisladores problematizada nuevamente a Sinaloa en la agenda de trabajo del gobierno federal y del secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch. Sigue siendo insuficiente el discurso de la reducción de los índices delictivos y de los homicidios, cuando queda claro que los actos violentos no tienen ningún límite y no respetan ni siquiera a quienes están en el ámbito del poder o en cualquier otro espacio privilegiado de la sociedad.
Algo muy oscuro está pasando en Sinaloa más allá de la conocida guerra entre “Los Chapitos” y “La Mayiza”.
Lo primero es desear que los dos legisladores agredidos recuperen pronto la salud; pero también es imperativo que se dé conocer y se transparente cuáles son los motivos detrás del ataque contra dos diputados de oposición en un Estado que, como Sinaloa, sigue viviendo un grave problema de violencia y descomposición social, a pesar de todas las promesas de gobierno.