La medida fue aplicada desde el sábado y responde a un protocolo interno, de acuerdo con un portavoz citado por agencias informativas

El gobierno de Estados Unidos informó la suspensión de dos agentes de inmigración involucrados en el tiroteo en el que murió un civil en la ciudad de Mineápolis, en el estado de Minesota, según dio a conocer la Patrulla Fronteriza (CBP). La medida fue aplicada desde el sábado y responde a un protocolo interno, de acuerdo con un portavoz citado por agencias informativas.
Los hechos se registraron tras la muerte de Alex Pretti, de 37 años, quien falleció luego de recibir disparos por parte de agentes federales. El caso se sumó a otro incidente ocurrido el 7 de enero, cuando Renee Good, también de 37 años, murió por impactos de bala durante una intervención de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que generó una serie de reacciones en la ciudad.
Según información publicada por The New York Times, los agentes suspendidos serían quienes dispararon contra Pretti durante un operativo en el que varios elementos intentaban someterlo. La CBP señaló que la suspensión forma parte de los procedimientos habituales mientras se revisan las circunstancias del uso de la fuerza.

En este contexto, el presidente Donald Trump declaró que buscaba desescalar la situación en Mineápolis; sin embargo, posteriormente criticó al alcalde de la ciudad, Jacob Frey, por su postura de no colaborar con las autoridades federales en la aplicación de las leyes migratorias. A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que la negativa del gobierno local representa una violación grave de la ley.
El alcalde Frey respondió que las funciones de la policía municipal se centran en la seguridad pública y no en la aplicación de normas federales de inmigración, según expresó en redes sociales. En ese marco, hizo referencia al caso de un ciudadano ecuatoriano y su hijo menor, quienes permanecen detenidos en un centro de Texas tras un operativo federal realizado en Mineápolis.
Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, informó sobre la detención de 16 personas señaladas por presuntas agresiones contra agentes federales y advirtió que podrían realizarse más arrestos. En paralelo, el presidente de la Conferencia Episcopal estadounidense, Paul Coakley, señaló que el ambiente actual refleja un contexto de polarización y temor, según sus declaraciones públicas.
Las operaciones federales en Minesota también se vinculan con una investigación sobre presuntos actos de corrupción relacionados con inmigrantes somalíes. En ese entorno, la congresista Ilhan Omar fue víctima de una agresión durante un acto público, hecho que es investigado por el FBI. Mientras continúan las revisiones internas y las investigaciones federales, residentes de Mineápolis expresaron su preocupación ante la posibilidad de nuevos operativos en la ciudad.