En septiembre de 2025, el presidente ruso Vladimir Putin había propuesto a Washington prolongar por un año los términos del tratado

¡Fin de una época! El último tratado de no proliferación de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos expiró el día jueves, en un cambio importante en el control de armamentos desde la Guerra Fría.
El acuerdo Nuevo START finalizó a las 00H00 GMT del 5 de febrero, con lo cual Moscú y Washington dejan de estar obligados a una serie de restricciones sobre sus arsenales nucleares.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, lo calificó como un “momento grave para la paz y la seguridad internacional” y exhortó a Washington y Moscú a “regresar a la mesa de negociaciones sin demora y acordar un marco sucesor”.
“Esta disolución de décadas de logros no podría llegar en peor momento: el riesgo de que se utilice un arma nuclear es el más alto en décadas”, advirtió Guterres en un comunicado.
Rusia y Estados Unidos controlan conjuntamente más del 80% de las ojivas nucleares del mundo, pero los acuerdos de control de armas se han ido debilitando.
El Nuevo START, firmado por primera vez en 2010, limitaba el arsenal nuclear de cada parte a 1.550 ojivas estratégicas desplegadas, una reducción de casi el 30% con respecto al límite anterior establecido en 2002.
También permitía a cada parte realizar inspecciones in situ del arsenal nuclear de la otra, aunque las inspecciones se suspendieron en 2023.
En septiembre de 2025, el presidente ruso Vladimir Putin había propuesto a Washington prolongar por un año los términos del tratado, una propuesta calificada entonces de “buena idea” por su homólogo estadounidense Donald Trump, pero a la que Estados Unidos no dio seguimiento.