Aunque el Halftime Show del Super Bowl parece un contrato millonario, los artistas como Bad Bunny no reciben pago directo de la NFL

La respuesta corta sorprende: nada. Los artistas que encabezan el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, como Bad Bunny en esta edición, no reciben un pago directo de la NFL por su presentación.
Lejos de los contratos millonarios que dominan la industria musical, el Halftime Show opera bajo una lógica distinta. Para la NFL, la principal compensación es la exposición global: una audiencia que suele superar los 100 millones de espectadores en todo el mundo.
El Super Bowl se ha consolidado como uno de los escaparates mediáticos más grandes del planeta. Bajo ese esquema, la liga considera que la visibilidad internacional, el impacto en plataformas digitales y el impulso posterior en ventas y reproducciones compensan la ausencia de un salario.
Este modelo no es nuevo. Se ha mantenido durante décadas y forma parte de la estructura financiera del evento: el artista gana presencia cultural y comercial; la liga suma atractivo al espectáculo deportivo.
Aunque no hay honorarios artísticos, los costos de producción no son menores. Escenografía, iluminación, coreografías, bailarines y personal técnico pueden elevar el presupuesto a cifras millonarias. En la práctica, gran parte de estos gastos recaen en el artista y su equipo, que deciden hasta dónde invertir para maximizar el impacto televisivo.
La NFL únicamente cubre pagos mínimos sindicales para músicos y bailarines participantes, tarifas estándar que no representan un sueldo artístico por encabezar el show.
En años recientes, los patrocinadores han asumido un papel clave. En el Super Bowl LX, el Halftime Show cuenta con el respaldo de Apple Music, marca que absorbe parte de los costos de producción y promoción.
El verdadero beneficio llega después. Tras presentaciones anteriores, artistas han registrado aumentos explosivos en ventas y reproducciones: Maroon 5 superó el 400 % tras 2019 y Justin Timberlake rebasó el 500 % en 2018.
Ver esta publicación en Instagram
Así, el Halftime Show no paga en efectivo, pero sí en impacto. Para figuras como Bad Bunny, el Super Bowl representa una vitrina única donde la exposición masiva puede traducirse, días después, en récords de consumo, mayor alcance global y nuevos acuerdos comerciales.
En el juego más visto del año, la fama es el verdadero salario.
Ver esta publicación en Instagram