La semana pasada comenté las buenas noticias económicas del cierre del año 2025 en nuestro país y son datos que no podemos perder de vista en un entorno tan complicado como el que vivimos ahora en México y el mundo. Por supuesto, no son sólo cifras e indicadores, son realidades que se perciben en el bolsillo y que se reconocen en los terrenos macroeconómicos de adentro y de afuera.
Hay una mejoría notable en las condiciones de vida de la mayoría de los mexicanos de manera generalizada, como hacía mucho no sucedía, al contrario, parecía una tarea ineludible y hasta deseable de los gobiernos del periodo 1982-2018 hundir a más mexicanos en la pobreza y la pobreza extrema, siempre les podían servir como carne de urna o conejillos de indias para ensayar sus dizque políticas sociales electoreras.
A esas malas prácticas se sumaba otra, añeja, cruel, soberbia, racista y clasista: el menosprecio a las clases populares a las que consideraban siempre menores de edad, incapaces de tomar decisiones, de darse cuenta, inconsciente de su poder ciudadano, alienadas, mal educadas, perdidas, ladinas, limosneras.
Claro que esto iba acompañado de la cada vez más profunda ausencia del Estado mexicano en las políticas educativas y sanitarias sobre todo, más el empobrecimiento y el impulso a la precariedad de las condiciones laborales y de vida en general con sucesivas crisis que hundían más a las mayorías pero nunca, nunca, al poder económico ni a los que se ubicaban en las cumbres del poder político tejiendo redes corruptas que aun ahora causan estragos.
Las acciones de los gobiernos neoliberales no sólo se enfocaron en mantener a las mayorías sometidas por todas las vías posibles, sino en asegurar el desmantelamiento del Estado mexicano particularmente en áreas estratégicas como la energética y la administración del agua, por mencionar sólo dos.
Con estas certezas de un pasado reciente y doloroso es fácil concluir que es muy, muy complicado sacar al país de las arenas movedizas de tantos años. Y no es que antes de 1982 las cosas estuvieran bien, ya se encaminaban a lo que hace tan poco tiempo vivimos, igual, con entornos internacionales tensos, extremos y desventajosos siempre para naciones pobres o en desarrollo.
Tomando en cuenta estos antecedentes, que no sólo es pasado que podemos leer en un libro, sino que las repercusiones y muchas malas prácticas persisten, mezquinas y corruptas, usos y costumbres de un sistema político abusivo que no termina de morir y se infiltra como la humedad, lo que Juan Carlos Monedero llama “inercias culturales vinculadas al priismo” (YouTube, 05.02.26), podemos deducir sin mucho esfuerzo primero, que es complicado tomar las riendas de este país en estas condiciones y, segundo, que pese a este contexto y a las circunstancias extremas, se han logrado verdaderas hazañas como sortear la pandemia y lidiar con el hombre anaranjado del norte con éxito hasta ahora.
Trece millones y medio de mexicanos que han salido de la pobreza es una hazaña, abatir el rezago salarial de hace años sin efectos en la inflación ni en la estabilidad del empresariado nacional también; lograr acuerdos con sectores de la iniciativa privada por lo general renuentes y combatientes de un gobierno diferente, es otra hazaña; lidiar con Donald Trump que amenaza un día y otro también y ha sembrado incertidumbre en todo el mundo, lo es. Es un circo de muchas pistas, no es nada fácil y se está enfrentando con éxito, en lo general.
El Plan México avanza –a él me refiero cuando hablo del acuerdo con el empresariado nacional– y, vinculado a él, el “Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030” que dispondrá de una inversión pública y mixta en el periodo de 5.6 billones de pesos en ocho sectores estratégicos: energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos.
Igual, asociada al Plan México, el miércoles en el Museo Nacional de Antropología se convocó a empresarios y, especialmente, empresarias de todo el país, para impulsar las inversiones en el territorio nacional sobre una base que está dando resultados y que apunta a la conformación de una política industrial, necesaria y urgente.
De manera paralela se avanza en el combate al crimen organizado con resultados que no son tan profundos y rápidos como quisiéramos. Lo mismo en materia de salud y en educación con el incremento en las instituciones y en los espacios para que los jóvenes estudien prepa y carreras profesionales.
Es complicado enfrentar los rezagos de años, las malas hechuras, las inercias, la corrupción, las tentaciones del poder, más los desafíos que impone el poderoso y abusivo del norte; es muy complicado, pero no imposible. Y lo estamos viendo, incluso si es necesario (y vuelvo a citar a Monedero) tomar decisiones tácticas en coyunturas difíciles y amenazantes como en las que estamos ahora, en busca de equilibrios mínimos y frágiles “entre la pureza ideológica y la posibilidad real de intervenir en la historia” asumiendo todos los costos.
Las izquierdas, dijo Monedero, particularmente las de América Latina, cuyos liderazgos están sometidos a situaciones límites, deben lograr equilibrios entre los principios y la eficacia, una eficacia que en México se traduce en las realidades económicas a las que me he referido. Complicado, muy complicado, pero vamos saliendo de las arenas movedizas neoliberales.
Se requiere inteligencia, valentía, claridad de miras, disciplina, contención, cálculo del consenso, manejo de incertidumbres, en dos palabras, oficio político y lo estamos viendo.
El discurso de la Presidenta Claudia Sheinbaum en la conmemoración del CIX aniversario de la promulgación de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos el 5 de febrero de 1917, fue muy significativo.
Me referiré a dos cuestiones fundamentales que, de hecho, he abordado en otras entregas en este mismo espacio: la mención (reiterada) de la Independencia de México como una revolución social, una en la que Hidalgo y Morelos, ideólogos, iniciadores y precursores, no perdieron de vista las condiciones en las que vivía el pueblo identificado entonces como americano para luchar por cambiarlas; y la postura tácita de frente al vecino del norte en un rescate constante e insistente de nuestra dignidad como nación (“hasta que la dignidad se haga costumbre”).
Al abordar justo la promulgación de nuestra Carta Magna vigente, dijo: “[…] la Constitución de 17 representa uno de los mayores logros históricos del pueblo de México y un parteaguas en el constitucionalismo mundial, al ser la primera en reconocer que la democracia y la justicia no pueden reducirse a libertades formales, sino que deben traducirse en derechos sociales efectivos. Fue producto de una insurgencia popular”, igual que la Independencia. Es decir, se reconoce el papel que desempeñó el pueblo en estos cambios fundacionales, no alienado, ni menor de edad, ni ladino, ni inconsciente, ni limosnero.
Aparte, hizo un recuento puntual de los cambios constitucionales del periodo neoliberal: “[…] se aprobaron reformas completamente antipopulares, entreguistas y contrarias al interés público. Vinieron de arriba y en muchos casos del extranjero”; las enumeró y luego estableció el contraste con las de los últimos siete años, enfocadas en cubrir rezagos sociales y recuperar la regencia del Estado mexicano en áreas estratégicas.
Y cerró con esa postura frente al extranjero que resume la recuperación de nuestra grandeza como nación: “Porque, aunque algunos quisieran lo contrario, México no se explica sin su pueblo noble, valiente y trabajador. Tampoco se explica sin su lucha constante por soberanía e independencia, ni sin su solidaridad hacia otros pueblos, sin su amor por la justicia y por la verdadera democracia, la que representa al pueblo de México.
“Por ello, es pertinente recordar la historia y con ello, afirmar que: México no regresará al régimen de privilegios y de corrupción. México tampoco regresará a ser colonia ni protectorado de nadie. Y México no entregará nunca sus recursos naturales. Por ello, con entereza y fiel a nuestra historia decimos con fuerza: ¡México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende!”.