El señalamiento se dio en el contexto de la crisis petrolera que enfrenta la isla, la cual derivó en restricciones al suministro de combustible

El gobierno de Rusia acusó a Estados Unidos de aplicar medidas que, según su postura, afectan de manera directa la situación energética de Cuba. El señalamiento se dio en el contexto de la crisis petrolera que enfrenta la isla, la cual derivó en restricciones al suministro de combustible y en ajustes a distintas actividades económicas y de transporte.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró que la situación en Cuba es crítica y atribuyó parte de las dificultades a las sanciones y decisiones adoptadas por Estados Unidos. Indicó que Moscú analiza posibles vías de apoyo junto con el gobierno cubano, con el objetivo de ofrecer asistencia en la medida de sus posibilidades. Rusia mantiene una relación histórica con Cuba y ha expresado su respaldo en distintos momentos ante escenarios económicos adversos para la isla.
La crisis energética en Cuba se profundizó tras el cese del suministro de petróleo desde Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. A este escenario se sumaron advertencias del gobierno estadounidense sobre la posible imposición de aranceles a los países que comercialicen petróleo con La Habana. Estas condiciones redujeron la disponibilidad de combustibles y obligaron a las autoridades cubanas a implementar medidas de emergencia.

Entre las acciones anunciadas por el gobierno cubano se encuentra la reducción de la semana laboral a cuatro días y la aplicación del teletrabajo en dependencias públicas y empresas estatales. También se establecieron restricciones en la venta de combustible, así como una disminución en los servicios de transporte público entre provincias, incluidos autobuses y trenes. Algunas instalaciones turísticas suspendieron operaciones de manera temporal.
En el ámbito aéreo, autoridades cubanas notificaron a aerolíneas que operan en el país la suspensión del suministro de queroseno durante un mes, a partir de la medianoche del lunes. Esta medida obligó a compañías de vuelos de largo alcance a realizar escalas técnicas en trayectos de regreso para garantizar el abastecimiento de combustible.
En días recientes, el presidente estadounidense Donald Trump firmó un decreto que contempla la posibilidad de imponer aranceles a países que vendan petróleo a Cuba. Además, aseguró que México dejaría de suministrar crudo a la isla, práctica que mantenía desde 2023. Washington justificó su política al señalar que Cuba representa una amenaza para su seguridad, argumento que La Habana rechaza y califica como un intento de asfixia económica.
Las autoridades cubanas sostienen que las restricciones externas agravan la crisis energética y mantienen que las medidas internas buscan asegurar el funcionamiento básico del país mientras se buscan alternativas de suministro.