Julian Love y Elijah Arroyo contribuyeron para que su equipo consiguiera su segundo título Vince Lombardi, poniendo su nombre en los libros de historia de los latinos que se han coronado en la NFL

Los Seattle Seahawks conquistaron su segundo título del Super Bowl al derrotar a los New England Patriots por 29-13 en el Super Bowl LX, disputado en Santa Clara. En este triunfo destacaron dos jugadores con vínculos a México: el esquinero Julian Love y el ala cerrada Elijah Arroyo, quienes contribuyeron al éxito del equipo y se unieron a la lista de figuras latinas campeonas en la NFL.
Julian Love, con raíces mexicanas por parte de su madre (cubana-mexicana) y su abuelo paterno originario de Chihuahua, realizó una jugada clave en el último cuarto: interceptó un pase del quarterback de los Patriots, Drake Maye. Esta acción permitió a los Seahawks sumar tres puntos adicionales mediante un gol de campo, sellando la victoria cuando Nueva Inglaterra aún tenía opciones de acercarse en el marcador.

Love, quien creció en un barrio hispano de Chicago consumiendo comida típica como arroz con frijoles y empanadas, expresó su orgullo por su herencia. En conferencia de prensa post-partido declaró:
“Significa mucho, gracias. Se siente el amor por mi familia. Me encanta poder ser yo al máximo. Este título es especial porque es algo por lo que he luchado toda la vida. Mi yo de pequeño estaría orgulloso. Es un sueño hecho realidad”.
Por su parte, Elijah Arroyo, ala cerrada seleccionado por Seattle en la segunda ronda del Draft 2025 tras su paso por la Universidad de Miami, inició su trayectoria en el fútbol americano en Cancún, Quintana Roo. A los 7 años se mudó con su familia a México por motivos laborales de su padre y jugó con los Troyanos de Cancún hasta los 13 años, periodo en el que dominó el español y se sumergió en la cultura mexicana.
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Nacido en Orlando, Florida, Arroyo celebró el campeonato posando con una bandera mexicana que le obsequió el periodista Diego Rodríguez durante la semana previa, cumpliendo una promesa hecha en caso de victoria.
El partido resaltó la presencia latina tanto en el campo como en el espectáculo, con un show de medio tiempo a cargo de Bad Bunny que incluyó mensajes sobre unidad y derechos de los latinos en Estados Unidos, como
“Lo único más poderoso que el odio es el amor” y “Juntos somos América”.
Con esta victoria, los Seahawks sumaron su segundo trofeo Vince Lombardi, consolidando el aporte de jugadores con herencia mexicana en la élite del fútbol americano.