En lo que va de 2026, seis menores han sido asesinados en Sinaloa en medio de la crisis de violencia que enfrenta la entidad, casos que se suman a los registrados durante 2025

La crisis de seguridad en el estado alcanza niveles alarmantes. Jóvenes de entre 14 y 17 años son las víctimas colaterales y directas de la violencia en Culiacán, Mazatlán y Navolato.
El panorama de violencia que atraviesa Sinaloa ha dejado de ser una cifra de enfrentamientos para convertirse en una tragedia generacional. En lo que va de los primeros meses de 2026, se ha documentado el asesinato de al menos seis menores de edad, cuyas vidas fueron cortadas en medio de la pugna delictiva que azota a la entidad.
Municipios en la “zona roja”
De acuerdo con un recuento de reportes periodísticos y cifras oficiales, los hechos se han concentrado en el “triángulo de violencia” actual del estado:
Culiacán: Escenario de fuego cruzado y ataques directos.
Mazatlán: Donde la violencia ha irrumpido en zonas habitacionales.
Navolato: Que sigue sumando víctimas en carreteras y sindicaturas.
Víctimas de una guerra ajena
Las víctimas, adolescentes de entre 14 y 17 años, han sido localizadas tras enfrentamientos, persecuciones o ataques directos en plena vía pública. Esta cifra refleja la fragilidad de los protocolos de protección a la infancia en zonas de conflicto y la urgencia de una estrategia de seguridad que no solo contenga a los grupos delictivos, sino que proteja la vida de los civiles más jóvenes.
Hasta el momento, las autoridades han manifestado que se realizan las investigaciones correspondientes, pero la impunidad y el miedo siguen siendo la constante para las familias sinaloenses que hoy lloran a sus hijos.