El nieto de Lupita D’Alessio sobrevivió al ataque de un tiburón de arrecife en las playas de Tulum; el menor recibió 30 puntadas tras ser rescatado por su madre

Lo que prometía ser una tarde de sol y risas en las paradisíacas playas de Tulum, terminó en una auténtica pesadilla para la familia D’Alessio. Patricio, hijo de Jorge D’Alessio y Marichelo Puente (hermana de Anahí), fue víctima del ataque de un tiburón mientras jugaba a escasos metros de la orilla.
Todo sucedió en cuestión de segundos. El pequeño Patricio se encontraba en aguas que apenas le llegaban a la cintura junto a su hermano Santi y un amigo. De pronto, los gritos de auxilio rompieron la calma del Caribe.
“Fue una escena sacada de una película de terror”, relató una conmovida Marichelo a través de sus redes sociales. Aunque inicialmente pensaron que se trataba de una picadura de cangrejo, la realidad era mucho más escalofriante: una enorme mandíbula había alcanzado las piernas del menor.
La rápida reacción de su madre fue la clave para evitar una tragedia mayor. Con la adrenalina a tope, Marichelo logró sacar a su hijo del agua y, utilizando una toalla, improvisó un torniquete de emergencia para frenar la hemorragia antes de trasladarlo de urgencia al hospital.
Jorge D’Alessio confirmó que el responsable fue un tiburón de arrecife. A pesar de que el ejemplar no superaba el metro de longitud, la fuerza de la mordida fue suficiente para dejar heridas profundas que requirieron 30 puntadas en su pierna derecha.
“Gracias a Dios, hoy nuestro ‘güero’ está perfecto y todo quedó en una anécdota que no olvidaremos jamás”, expresó el líder de Matute, quien destacó la impresionante capacidad de recuperación de su hijo.
Aunque el ataque ha encendido las alarmas entre los turistas, biólogos marinos señalan que estos incidentes son sumamente extraños. Se cree que pudo tratarse de una “mordida exploratoria”, donde el animal confunde el movimiento de los pies con presas pequeñas debido a la agitación del agua.
Hoy, la “Leona Dormida” y toda la dinastía D’Alessio respiran tranquilos. Patricio ya se recupera en casa, llevando consigo una cicatriz que, más que una herida, es el recordatorio de un encuentro cara a cara con la naturaleza salvaje del cual salió victorioso.