En el hecho murieron ocho militares y un elemento de la Policía Federal

El 1 de mayo de 2015 ocurrió uno de los episodios de mayor impacto en materia de seguridad en México, cuando un grupo criminal con base en Jalisco derribó un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana durante un operativo federal en el estado.
La aeronave, un Cougar con matrícula 1009, fue atacada en el municipio de Villa Purificación. De acuerdo con información oficial, el rotor de cola fue impactado por un proyectil disparado desde un lanzador RPG de origen soviético, lo que provocó su caída. En el hecho murieron ocho militares y un elemento de la Policía Federal.
El Gobierno de México calificó el ataque como una emboscada inédita y señaló que estuvo diseñada con planeación previa. Tras el impacto, los agresores intentaron atacar a los sobrevivientes del aterrizaje forzoso, quienes fueron rescatados por personal que participaba en el despliegue.

Ese día, la Secretaría de la Defensa Nacional participó junto con la entonces Policía Federal, la Procuraduría General de la República y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional en el llamado Operativo Jalisco. Cuatro helicópteros sobrevolaban la zona entre Casimiro Castillo y Villa Purificación cuando detectaron un convoy de vehículos que consideraron inusual.
Después del derribo, ese mismo día se registraron cuatro enfrentamientos adicionales y 39 bloqueos en 25 municipios de Jalisco, incluidos siete de la Zona Metropolitana de Guadalajara, según datos oficiales. También se reportaron afectaciones en 26 rutas de transporte público y 12 puntos carreteros.
Las autoridades informaron sobre 11 sucursales bancarias, cinco gasolineras y 36 vehículos incendiados. Además, se registraron acciones similares en Guanajuato, Colima y Michoacán.
Años después, Nemesio Oseguera, alías “El Mencho”, señalado por estos hechos, murió en un operativo federal en el Tapalpa, Jalisco, tras permanecer como uno de los principales objetivos de las autoridades mexicanas y estadounidenses.