La Secretaría de Relaciones Exteriores envió casi mil 200 toneladas de alimentos a Cuba desde Veracruz, en medio de la crisis en la isla y la tensión con Estados Unidos por las restricciones energéticas.

México volvió a tender la mano a la isla. La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que salió rumbo a Cuba un segundo cargamento de ayuda humanitaria con cerca de mil 200 toneladas de alimentos, en un contexto de crisis económica en la isla y restricciones energéticas impulsadas por Estados Unidos.
Desde el puerto de Veracruz zarparon los buques de apoyo logístico Papaloapan y Huasteco con un total de mil 193 toneladas de víveres para la población civil cubana. El trayecto marítimo se estima en cuatro días.
El Papaloapan transporta mil 78 toneladas de frijol y leche en polvo, mientras que el Huasteco lleva 92 toneladas de frijol y 23 toneladas adicionales de distintos alimentos.
La cancillería detalló que esas 23 toneladas fueron donadas por organizaciones sociales, con respaldo del Gobierno de la Ciudad de México, a través de un centro de acopio instalado en el Centro Histórico capitalino. Se trata de una primera entrega ciudadana integrada al envío oficial.
Para las maniobras de carga y traslado participaron más de 350 elementos navales, además de una grúa y cinco montacargas.
Este nuevo embarque ocurre después de que el 12 de febrero arribaran a La Habana dos buques mexicanos con más de 814 toneladas de víveres y otros insumos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que México mantendrá el envío de alimentos a la isla, aunque sin incluir petróleo, ante restricciones promovidas desde Washington y la advertencia de posibles aranceles a países que exporten crudo a Cuba.
Antes de esta limitación, México exportó a la isla 609.392 millones de dólares en 2025, un aumento de 10.6% frente a los 551.216 millones registrados en 2024, de acuerdo con datos del Banco de México.
En días recientes, la mandataria también mencionó que existen conversaciones para explorar si México puede facilitar un diálogo entre Estados Unidos y Cuba, en línea con los principios de autodeterminación y no intervención que rigen la política exterior mexicana.
El Gobierno federal enmarca este nuevo envío dentro de una “tradición solidaria” con América Latina. En meses recientes, recordó, también se enviaron apoyos ante emergencias como incendios en California y Chile, así como inundaciones en Texas. La ayuda humanitaria, subraya la administración, es parte de una política exterior activa que combina cooperación regional y postura política frente a Washington.