A una semana de los hechos que dejaron vehículos calcinados y comercios incendiados, Puerto Vallarta registra afluencia normal en sus playas, con turistas y prestadores de servicios retomando actividades.

A siete días de los hechos violentos que sacudieron al municipio tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, Puerto Vallarta muestra una imagen distinta: playas con afluencia normal, pescadores en su rutina y turistas caminando frente al mar.
Desde temprano este domingo, la rutina volvió a instalarse. Embarcaciones salieron a trabajar como cualquier otro día, mientras visitantes ocuparon la franja costera. Prestadores de servicios turísticos colocaron camastros y sombrillas, reactivando la dinámica habitual para esta temporada.
La presencia de visitantes se mantiene constante durante la mañana, en contraste con los días posteriores a la ola violenta que incluyó incendios en tiendas de conveniencia y bloqueos en distintos puntos.
De acuerdo con cifras oficiales, el saldo fue de más de 200 vehículos calcinados, incendios en al menos 50 comercios, la fuga de 23 reos del penal y un custodio muerto. Puerto Vallarta fue una de las ciudades más impactadas por los ataques atribuidos a la cédula criminal con presencia en Jalisco.

Hoy, aunque la postal turística intenta imponerse, la presencia de seguridad continúa en la zona. Autoridades mantienen operativos visibles mientras la actividad comercial y turística opera con aparente normalidad.
La pregunta que queda en el aire es si esta calma será duradera o apenas una tregua en uno de los destinos más importantes del Pacífico mexicano.