“No nos rendiremos”, insistió el miércoles por la noche el líder de ese movimiento islamista apoyado por Irán, Naim Qassem

Los gobiernos de Estados Unidos e Israel afirmaron el miércoles que Irán está respondiendo cada vez con menos fuerza a su ofensiva, en el quinto día de una guerra que se ha extendido por todo Oriente Medio.
Desde el ataque israeloestadounidense lanzado el sábado contra Teherán que desató el conflicto, la república islámica ha respondido con salvas de drones y misiles contra el Estado hebreo y objetivos estadounidenses en el Golfo.
Washington e Israel aseguran que estos ataques disminuyen en intensidad.
El número de misiles iraníes lanzados contra Israel disminuye “cada día”, declaró un portavoz del ejército israelí, aunque este jueves por la mañana esa fuerza anunció que había puesto en alerta el centro del país y activado las defensas aéreas para interceptar nuevos proyectiles.
“Israel y Estados Unidos han logrado juntos avances históricos”, consideró previamente la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
“Ahora estamos en una posición de fuerza”, aseguró por su parte el presidente estadounidense, Donald Trump.
Primera víctima colateral del conflicto, Líbano se ha visto arrastrado a la guerra por Hezbolá, que pretende “vengar” la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei.
“No nos rendiremos”, insistió el miércoles por la noche el líder de ese movimiento islamista apoyado por Irán, Naim Qassem, mientras que el gobierno libanés desea que entregue las armas.
Ciudades como Dubái y Riad, que normalmente se mantienen al margen de la agitación de la región, también se ven sumidas en el caos, con embajadas estadounidenses cerradas, turistas bloqueados, miles de vuelos cancelados y refinerías y petroleros atacados.