Canacar reporta que al menos 200 tractocamiones fueron atacados tras la operación contra “El Mencho”; las afectaciones económicas aún están en proceso de cuantificación, según su presidente

El nuevo presidente de la cámara, Augusto Ramos Melo, reveló el devastador saldo en las carreteras: vehículos calcinados, choferes asesinados y desaparecidos. El sector enfrenta una crisis económica agravada porque las aseguradoras no cubren “actos de vandalismo”.
Las repercusiones por el operativo militar del pasado 22 de febrero, donde fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, siguen saliendo a la luz. La Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (CANACAR) presentó un informe preliminar que describe un escenario catastrófico para el comercio y la seguridad en las carreteras del país.
El recuento de los daños
Augusto Ramos Melo, quien recientemente asumió la presidencia del organismo, detalló que la violencia se concentró en el corredor del Oeste y Bajío (Jalisco, Colima, Michoacán y Guanajuato), donde ocurrió el 80% de los ataques.
Infraestructura: Más de 200 vehículos de carga fueron incendiados o dañados.
Pérdidas humanas: Al menos dos operadores fallecieron en Jalisco y hay un número indeterminado de conductores desaparecidos.
Golpe financiero: Las aseguradoras no cubren los siniestros por ser catalogados como actos de vandalismo o terrorismo, lo que deja a los transportistas con una pérdida total de sus unidades y mercancías.
¿Qué sigue para el sector?
A pesar de la indignación, Ramos Melo descartó por ahora sumarse a paros o bloqueos nacionales. La estrategia de la nueva administración de CANACAR será apostar por mesas de trabajo con el Gobierno Federal para judicializar los casos y exigir seguridad en las rutas, bajo la premisa de que ellos son “expertos en movilización, no en defensa propia”.