Hay momentos en los que a los hombres nos toca guardar silencio, pero antes de ello, también debemos aplaudir y reconocer a quienes, con su trabajo diario, con su dirección y todo el corazón, cuidan de nuestra ciudad.
No por nada, un ícono de Guadalajara es la emblemática escultura de La Minerva, la diosa romana de la sabiduría y la guerra, pero una guerra entendida como la estrategia para ganar batallas, con inteligencia, donde la razón nos lleva a la fortaleza y a la justicia.
Ese es el gran anhelo del ser humano, vivir en una sociedad justa, en un ambiente de paz y de respeto donde, como decía Santo Tomás de Aquino, cada cual tenga lo que le corresponde.
Guadalajara tiene mujeres valiosas que con su trabajo diario son eslabones para lograr esa ciudad justa y hacerla un mejor lugar para vivir; una de ellas, nuestra presidenta municipal Vero Delgadillo, quien ha impulsado una visión de gobierno que apuesta por mejorar los servicios públicos, pero poniendo al centro el cuidado, la cercanía con la gente y la corresponsabilidad para construir comunidad.
Para logarlo, decidió poner al frente de la coordinación de Gestión Integral de Riesgos, Protección Civil y Bomberos, a una mujer que se pone al frente de la línea cuando se requiere combatir con casco y botas cualquier emergencia, desde incendios, sismos, rescates urbanos, inundaciones y, lo que es más importante, crear programas de prevención de riesgos. Es la comandanta Jeeny de la Torre, que durante casi año y medio ha demostrado su valor y su liderazgo.
Así como ella, las cerca de 100 mujeres que participan en Protección Civil y Bomberos de Guadalajara y los cientos de mujeres policías, que desde sus funciones sirven a las y los tapatíos y que seguramente, muchas de ellas estarán cuidando a las mujeres que decidan salir el próximo domingo a visibilizar sus causas en el Día Internacional de las Mujeres.
Gloria Isabel Ibarra, comisaria de la División Especializada en Atención a la Violencia contra la Mujer en Razón de Género, mujeres que cuidan de las mujeres y por tanto, de la ciudad.
Yadira Manzo, quien es secretaria de un Juzgado Cívico en funciones de juez por ministerio de ley, que en sus 22 años de servicio ha emitido 107 órdenes de protección a mujeres.
Clarita, cuya historia inspiró a nuestra presidenta Vero Delgadillo, al decirle algo que refleja dignidad y orgullo: que ellas y sus compañeros no son “los de la basura” sino los de limpieza, porque con los primeros rayos del sol, salen puntualmente a limpiar la ciudad.
Claudia Valdivia, jefa de parques y jardines de la zona 4, embellece junto con 174 trabajadoras de esta dirección a nuestra Perla Tapatía, cuidando de nuestras áreas verdes.
Belén Jaramillo, quien empezó como personal de limpieza en el Registro Civil y ahora es secretaria, pero estudia la licenciatura en Derecho porque quiere seguir creciendo y sirviendo a la ciudad, al igual que Karina y Brenda, que son oficiales y se dedican a casar parejas, registrar tapatías y tapatíos y a brindar todos los servicios de esta dependencia.
Y la lista sigue, y con mucho orgullo podría decir que este Gobierno de Guadalajara tiene a su primera presidenta municipal, Verónica Delgadillo, pero también tiene muchas mujeres, “Minervas” que con mucho orgullo, vocación y compromiso cuidan de nuestra ciudad.
A todas ellas, mi respeto, admiración y agradecimiento.