Brigadas trabajaron durante la noche para reparar una caldera averiada en una de las principales centrales termoeléctricas, donde se detectó una grieta en el tambor de la caldera y una tubería dañada.

Varias zonas de Cuba continuaban sin servicio eléctrico el jueves 5 de marzo de 2026, casi 24 horas después de un apagón masivo que afectó principalmente la parte occidental de la isla. El corte se atribuye a la fragilidad de la red eléctrica y a la falta de combustible.
Brigadas trabajaron durante la noche para reparar una caldera averiada en una de las principales centrales termoeléctricas, donde se detectó una grieta en el tambor de la caldera y una tubería dañada. Las autoridades indicaron que se requieren 12 horas para enfriar la zona antes de iniciar las reparaciones definitivas y estimaron que podrían necesitarse de tres a cuatro días para restablecer completamente el servicio.
Según reportes de medios estatales, casi 660 mil clientes en La Habana —el 77% del total— ya contaban con electricidad, al igual que 43 hospitales y 10 estaciones de abasto de agua. Dos centrales eléctricas permanecen fuera de servicio debido a la falta de petróleo.
El Ministerio de Energía y Minas de Cuba informó que el sistema eléctrico opera de manera limitada, priorizando servicios básicos, principalmente de salud y suministro de agua.
La isla enfrenta una red eléctrica envejecida, con termoeléctricas que operan desde hace más de tres décadas y con escaso mantenimiento por altos costos. Las sanciones de Estados Unidos han dificultado la adquisición de equipos nuevos y piezas especializadas.
Este es el segundo apagón que afecta al occidente del país en los últimos tres meses; el anterior, en diciembre, duró casi 12 horas.
La falta de combustible se ha agudizado tras el cese de envíos de petróleo desde Venezuela, luego de un ataque de Estados Unidos en enero. Dos centrales están paradas por esta razón, y la generación distribuida (motores diésel y fueloil) se encuentra mayormente inactiva desde enero.