Debido a su valor histórico, las intervenciones priorizaron la restauración y el mantenimiento, sin realizar modificaciones estructurales

El Parque Revolución, conocido como Parque Rojo, reabrió al público tras un proceso de rehabilitación que implicó una inversión superior a los 20 millones de pesos, con el objetivo de recuperar su valor arquitectónico y fortalecer su uso como espacio público.
Las obras se desarrollaron durante casi 11 meses y se enfocaron en la conservación del diseño original del parque, creado en 1935 por el arquitecto Luis Barragán. Debido a su valor histórico, las intervenciones priorizaron la restauración y el mantenimiento, sin realizar modificaciones estructurales.
Entre las principales acciones destacan la rehabilitación de elementos como el kiosco, fuentes, luminarias, áreas lúdicas y mobiliario urbano, así como la modernización de la infraestructura eléctrica, que ahora se encuentra de forma subterránea. También se renovaron áreas verdes con la plantación de 160 árboles y más de 100 mil especies vegetales.

Como parte del proyecto, se habilitaron nuevos espacios como la Plazoleta de la Diversidad y el Paseo de la Arquitectura, este último sobre la calle Marcos Castellanos, donde se destacan fincas de valor patrimonial. Además, se intervinieron vialidades aledañas como López Cotilla para mejorar la movilidad y el entorno urbano.
Autoridades señalaron que la rehabilitación busca fomentar la vida comunitaria mediante actividades culturales, deportivas y recreativas. En ese sentido, se contempla una agenda de eventos gratuitos para incentivar el uso del espacio.
Vecinos de la zona reconocieron la intervención tras años de deterioro y llamaron a mantener el parque en buenas condiciones para garantizar su conservación a largo plazo.