
El Senado de la República aprobó en lo general, este miércoles 25 de marzo de 2026, el “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La votación en lo general permitió que el proyecto avanzara a la etapa de discusión y votación de artículos reservados. El dictamen recibió 87 votos a favor y 41 en contra.
La iniciativa plantea modificaciones a varios artículos constitucionales (35, 115, 116 y 134) bajo los argumentos de austeridad y fortalecimiento de la participación ciudadana.
Sus puntos centrales son:
Revocación de mandato: Propone que la consulta pueda realizarse el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno. Un aspecto altamente debatido es que permitiría a la persona titular del Ejecutivo promover el proceso y difundir su postura a su favor.
Austeridad electoral y administrativa: Incluye medidas de reducción presupuestal para el propio Senado y establece topes al gasto de los congresos estatales.
Límites presupuestales: Establece que el presupuesto de las legislaturas locales solo podrá actualizarse conforme a la inflación.
Regulaciones locales: Propone limitar el número de regidurías en los Ayuntamientos.
Salarios: Establece que altos funcionarios de organismos electorales (INE, tribunales electorales, organismos locales) no podrán percibir un salario superior al de la persona titular del Ejecutivo Federal.
El tema de la revocación de mandato ha generado tensiones incluso dentro de la coalición mayoritaria. El Partido del Trabajo (PT) manifestó su desacuerdo con este artículo específico, lo que ha llevado a que la coalición oficialista contemplara separar el artículo 35 del dictamen final para facilitar su aprobación, argumentando que el objetivo prioritario de la reforma es la eliminación de privilegios.